Deconstruir para construir

La mayor parte de las veces que hemos abordado la relajación en grupo, nos hemos encontrado con una resistencia inicial, una oposición a ceder el control, que comenzaba con el rechazo a cerrar los ojos, o el permiso para que fueran cubiertos; Un temor bastante común a lo desconocido. Y es que el ejercicio de detenerse, escuchar el silencio, dejarse traspasar por la oscuridad, y aparentemente “no hacer nada”, es algo a lo que no estamos acostumbrados, y choca de manera frontal con los mensajes del hacer de cada día, con la consigna de “aprovechar el tiempo” que algun@s tenemos grabada hasta la médula.

Resulta que, cuando hay poco espacio para construir, hace falta deconstruir, y ese ejercicio necesita de calma, de respirar de manera consciente, de dejarse llevar por lo aparentemente intrascendente para aterrizar en lo profundo.

Darse permiso para probar y “soltar

En casi todas las ocasiones, también ha ocurrido que muy despacito, el grupo ha ido accediendo al intento, a darse permiso para probar y “soltar”. L@s chic@s han ido avanzando en este propósito de manera gradual y también desigual, algunos venciendo a la desconfianza, otros con curiosidad.

Hay personas que se dejan traspasar más que otras, que se dejan “permear” tanto por lo agradable, como por lo menos placentero, con lo que en primera instancia gusta y con lo que no.

Lo que nos ocurre nos conforma y nos delata, permitiendo desde el misterio del “no hacer” la transformación en posibilidad; y eso es precisamente lo que ha emergido de este espacio seguro donde cerrar los ojos, aspirar un aroma, recibir una caricia, escuchar una leyenda, hilarla con el recuerdo, y a partir de ahí construir la propia historia. Lo que luego ha tomado forma en un ejercicio plástico con ceras grasas sobre telas de colores.

Machismo y toma de consciencia

Para esta nueva aportación, hemos estableciendo un puente entre parte de los objetivos del ciclo (abordaje de las emociones desde el pensamiento creativo), y toma de consciencia sobre machismo y violencia de género, que cobrará forma en la elaboración de un vídeo.

Expresar y visibilizar

Dado que el hacer que nos acompaña parte de la importancia del consenso y del compromiso, se trasladó al grupo la invitación a participar en la realización de un vídeo sobre este tema. Como educadora y arteterapeuta, lo vi como una oportunidad de concienciación desde la creatividad, una posibilidad para expresar y visibilizar una realidad que en ocasiones parece lejana, pero que en todo caso, forma parte de lo cotidiano. La respuesta del grupo fue desigual. La mayor parte de l@s adolescentes de nuestro tiempo están tan sobrecargad@s de actividad, que reclaman descanso y/juego.

Lenguajes creativos

Buscando la manera de incentivarles, de activar el motor que les permitiera emprender este proyecto con ilusión, recurrimos a los lenguajes creativos, un excelente estímulo que propició el que durante las sesiones, l@s chic@s hayan: dibujado, pintado, fotografiado, editado, elegido imágenes, recortado, buscado y recreado frases, escrito, reflexionado, bailado y expresado su rechazo al machismo y a la violencia de género desde la toma de consciencia, la propia afirmación, el empoderamiento y el mensaje positivo de construcción en igualdad de derechos y deberes ¡Hasta escribieron una canción!

Más allá de la elaboración del vídeo -que pronto publicaremos-, todo lo que ha ocurrido mientras tanto es lo que propicia el verdadero cambio, en definitiva un caminar continuo y en comunidad.

Alucina, vecina

contigo y con tu prima

Cero al machismo y diez a la alegría

Porque la vida, no es para estar amargado

Hay que estar, alegre y animado

Se buscan machistas, ey, ey

Se buscan machistas, ey, ey

Para hacerles frente, ey, ey

Fuera machistas, ey, ey

Que son muy mala gente, ey, ey

Se buscan personas, que sepan lo que sientes

Se buscan seres, que aprendan y defiendan a la gente

No tenemos paz, no tenemos alegría

Nosotras no tenemos porque sufrir, porque vosotros os vais

que yo me quedo aquí

Se buscan machistas, ey, ey

Se buscan machistas, ey, ey

Para hacerles frente, ey, ey

Fuera machistas, ey, ey

Que son muy mala gente, ey, ey

La percepción de normalidad

A raíz del recorrido realizado sobre el tema de la percepción, planteamos una sesión en la que subyace la reflexión sobre lo que es y no es “normal” (lo que hace que abordemos el concepto de normalidad), y cómo cada un@ construimos la realidad, nuestra realidad, en base a la personal percepción de «normalidad» y de «lógica».

Renovada percepción

Conformamos nuestra realidad desde lo que vemos. Si partimos de que la realidad que percibimos no es la única, y de que nuestra mirada está condicionada y construida en base a nuestros valores, principios y creencias; si admitimos que al percibir cometemos errores que nos generan conflictos internos, y a partir de ahí repetimos el esquema…

Sería cuestión de hacernos conscientes, de ampliar la mirada, de desplazar el lugar desde el que nos enfocamos ante lo que tenemos delante, aislando el concepto de bueno y malo, admitiendo otras formas de ver, de entender, de aceptar, de asumir. Tratando de crear realidad a través de una renovada percepción, donde tomemos consciencia de mis pensamientos fundamentales y probemos a cambiarlos; algo que incluiría  la premisa de que yo creo (de creer) lo que me creo (de crear).

Miradas plurales

Con ese paraguas de fondo, el asunto sobre el que nos enfocamos es el machismo en lo cotidiano. Mediante imágenes, pequeñas esculturas de plastilina, palabras e historias, expresamos aspectos del machismo de diferentes formas; surgen conceptos asociados a los micromachismos, a los distintos modos de vivir la sexualidad de cada un@; a la necesidad de respeto y cuidado. A partir de lo que el grupo expresa, hacemos un ejercicio en el que se hacen presentes las miradas plurales de tantas percepciones como personas hay.

Mi emoción al proyectarme

Con la excusa de Halloween y toda la locura asociada a un evento de origen pagano, más tarde asociado a la religión, y finalmente recuperado por la sociedad de consumo… Planteamos un ejercicio que sigue ahondando en nuestro recorrido emocional y que hoy, utilizando el juego de la máscara y del disfraz, la excusa de la transformación, nos sumerge en un juego de autorreconocimiento y perspectiva, partiendo de ¿quién soy? para aterrizar en ¿quién podría ser?

Es significativo como con trabajos más introspectivos, en ocasiones nos hemos encontrado con deseos, proyecciones de personalidad muy particulares que no siempre se reconocen  cuando el ejercicio se hace visible ante el grupo. Incluso habiendo vínculo y confianza, hay ciertas cosas que no se muestran al otro de manera abierta, mensajes que no obstante quedan desvelados entre gestos e imágenes.

Ante la pregunta de “si no fueras tú, quien desearías ser” sigue una respuesta mayoritaria que se contagia al verbalizarla: “yo no quisiera ser otra persona que yo mism@”. Es muy positiva la afirmación y el auto-empoderamiento, elementos que  impulsaran el tránsito por los recorridos vitales de cada uno y cada una… pero puede haber distorsión. A continuación, ante el nuevo interrogante, se suceden respuestas más variopintas y no obstante reveladoras de la personalidad de cada un@:  “si solamente, durante un día, pudieras ser otro ser ¿quién serías?”. L@s chic@s responden que super héroes y animales. Sería desacertado considerar estas expresiones fuera del contexto en el que se dan, pero no dejan de ser elementos que suman y contribuyen a trazar un retrato de la personalidad, con los anhelos y sueños de cada un@.

 

Mi emoción cuando me duele

Hoy abordamos la emoción que siento cuando algo me duele, cuando algo me hace daño. Fue hermoso el intercambio de historias, gestos, trazos y palabras desde el respeto y la conexión, más allá de los caracteres y realidades de cada una.

Procesos y resultados desiguales

Las dificultades y problemas que los adultos “sufrimos” cada día, pueden llegar a resultarnos de un gran peso. El corazón y la cabeza no siempre van de la mano, y alinear nuestras prioridades y entrenar las herramientas de que disponemos para “colocarlo todo” de la mejor manera posible, es una tarea cotidiana de procesos y resultados desiguales.

En paralelo, la densidad de las contrariedades de los adolescentes, si bien nos pueden resultar muy lejanas e incomprensibles; para ellos pueden llegar a tener una carga que en ocasiones supera la de los mayores.

Cómo vivimos lo que nos ocurre

No se trata tanto del hecho objetivo, sino más bien de cómo vivimos lo que nos ocurre, cómo nos situamos y como lo abordamos.

Muchas veces el problema es que medimos las cosas y las dificultades según nuestros parámetros. Por eso la empatía es tan rara, ¿cómo ponerme en tu lugar si estoy condicionado por mi esencia, mi trayectoria, mi sistema de creencias? ¿cómo ponerme en tú lugar si sigo en mi lugar?

Los pasos más sencillos pasarían por: Entender- Aceptar-Abrazar. Pero ¿qué ocurre cuando no entiendo? pues que solo queda aceptar y abrazar, desde la autenticidad. Colocarnos verdaderamente en la realidad del otro, sintonizando con su pena y su dolor, y para eso hay que olvidarse de un@ mism@ y querer mucho.

 

Recuerdo y emoción

Continuando nuestro recorrido a través de las diversas facetas de la emoción, hemos utilizado como punto de partida, el anclaje que supone la imagen de una vivencia del pasado que resultó significativa.

La fotografía que cada participante ha elegido, ha contribuido a preservar ese recuerdo de una experiencia destacada, la mayor parte de las veces grata, pero no exclusivamente. Casi tod@s l@s chic@s se han remontado a vivencias amables, facilitando al recuerdo el permitirnos volver a reproducir en el presente momentos de felicidad del pasado. Solemos elegir lo que nos gusta.

Aún así… también podemos decantarnos por lo que nos impacta, o lo que todavía está por superar. Algun@s participantes optaron por imágenes que les recordaban momentos contradictorios, situaciones que dejaron otro tipo de huella, en muchas ocasiones desvelando circunstancias aún por cerrar.

Ley de la buena forma

De nuevo, el recuerdo ha generado una emoción a la que cada uno ha dado forma y color. Esto me lleva a la “ley de la pregnancia o de la buena forma” de la Gestalt. Uno de los principios fundamentales de la percepción para el mundo Gestalt es esta ley que afirma la tendencia de la experiencia perceptiva a adoptar las formas más simples posibles. Las partes de una figura que tiene “buena forma” o que indican una dirección o destino común, forman unidades autónomas en el conjunto. Esta ley contempla la presencia de figuras que pueden generar aparentes confusiones, pero donde prevalecen sus propiedades de “buena forma”.

Todas estas expresiones, sumadas a las anteriores y a las que vendrán, surgidas de nuestra manifestación emocional ante diferentes situaciones, junto la interpretación de cada niñ@, visible a través de su escritura, las iremos hilando, estableciendo una conexión con cada vivencia emocional, desvelando como nuestras emociones repercuten en la construcción de los sentimientos de cada un@.

La emoción en la que me detengo

Cada momento, cada lugar y cada circunstancia, nos coloca ante una emoción distinta. Hoy nos hemos trasladado a una situación significativa que nos generó una emoción concreta. Por el camino, nos hemos encontrado con varias emociones, poco a poco hemos ido descartando las que menos peso tenían, hasta irlas reduciendo a una, en la que me he detenido, la más potente. Nos hemos centrado en lo que provocó esa emoción, en lo que sentí en ese momento, y tras visualizarla, y le hemos dado forma y color.

Hemos averiguado cómo me llega, de qué modo transita a través de mí, y qué huella me deja mi emoción. Todo ello, siendo parte del grupo, pero situando cada uno su emoción de manera individual, decidiendo si -en ese momento- deseo compartir o no su significado. Este trabajo formará parte de un tejido de emociones que convergerá en un emociómetro plural.

Para llegar a este lugar, hemos planteado un ejercicio de respiración-meditación activa con los ojos vendados, inspirado en técnicas ancestrales de respiración y regulación de la energía vital.

Pranayana como inspiración

La respiración es una función fisiológica directamente relacionada con el prana o energía vital, además de ser un puente entre el cuerpo físico y la mente. Los adolescentes de nuestro tiempo están demasiado habituados a prácticas que no tienen en cuenta la conexión entre lo mental, lo físico y lo espiritual, con esta dinámica iniciamos un recorrido que ayudará a centrarles en sus procesos para luego ser más conscientes y equilibrados en su forma de situarse ante su entorno.

Con la base del pranayana (conjunto de técnicas que regulan el proceso respiratorio), hemos practicado un ejercicio de respiración alterna equilibrante, que incorpora ritmos concretos en cada una de las fases respiratorias. Ha habido muchas risas nerviosas y la lógica desconfianza al estar con los ojos cubiertos. Finalmente, hemos conseguido aislar la emoción y el pensamiento inmediato centrándonos en la experiencia.

Arteterapia y pens. creativo. La emoción inmediata

Nos parecía importante el contacto directo con los progenitores de los participantes del taller. La toma de consciencia de lo que es el Arteterapia, de lo que hacemos en el espacio que cada semana reúne a este grupo de adolescentes que si bien quiere divertirse, viene a hacer otras cosas, porque de eso precisamente se trata: de conocerse mejor, de relacionarse mejor, de quererse más, de comunicar y expresar asertivamente, de canalizar de modo adecuado las emociones, de resolver el conflicto

La respuesta hasta el momento de tan solo madres, ha ratificado esa realidad que venimos constatando hace tiempo de que en algunas zonas, en algunos ámbitos, la educación familiar sigue recayendo en las mamás, con todo lo que eso conlleva, tanto para l@s que cuidan como para l@s que son cuidad@s.

La emoción inmediata

El primer día de actividad después de un larguísimo verano, es siempre muy especial.Tras la lógica excitación por el reencuentro, y el hecho de sentirse un poco intimidado cuando es tu primer día, nos hemos sumergido en el abordaje de la emoción inmediata, el modo de identificarla y plasmarla, y las maneras de comunicarla al otro.

Nos hemos detenido en lo importante que es situar a cada emoción donde le corresponde, y la necesidad de tener cuidado en no quedarnos anclados en la emoción que ahora me embarga, hasta el punto de hacer que se convierta en pensamiento y alimente creencias.

Mi emoción es una brújula que me indica senderos por los que circular; pero decidir por dónde voy y como construyo mi pensamiento, es algo que requiere un esfuerzo, y que es muy personal y precisa de perspectiva, de ver las cosas con distancia. Algo que seguiremos abordando en sucesivas sesiones.

También hemos iniciado un ejercicio de autorreconocimiento de nuestro cuerpo, a partir de la autofotografía, con el que continuaremos investigando.

Finalmente, el acuerdo de compromiso con ell@s mism@s y con el grupo ha formado parte de un acto de autorresponsabilidad individual y colectivo.