Los trabajos de Hércules

ON LINE-anti viral.

 

Propuesta que surge como alternativa en remoto, ante la interrupción de las actividades presenciales de Arteterapia y Educación Emocional que desarrollamos con adolescentes, en el espacio de la Fundación montemadrid en CASA SAN CRISTOBAL. En San Cristobal de los Ángeles. Madrid.

Objetivos:

– colaborar en familia
– aprender
– hacer algo con y para los demás
– distraerse/divertirse.

Relaciones difíciles en nuestro entorno

Nos rodean personas que elegimos y que no elegimos, con algunas tenemos buenas relaciones pero en ocasiones, el pasar por circunstancias “incómodas” hace que nuestra vida sea más complicada. Otras veces, convivimos con personas con las que tenemos serios problemas para conectar. Cuando la relación es fácil y fluida todo va bien, pero en los casos en que las relaciones son complejas y “saltan chispas continuamente” ¿qué hacer para acercarnos a algo menos doloroso y más armónico?

Partiendo de que lo ocurre fuera suele ser en gran medida una consecuencia de lo que pasa dentro. Es decir, que si estamos mal es más fácil tropezar con estas situaciones; en consecuencia, tratar de estar bien por y para nosotros mismos, y por y para los demás, ayudará a propiciar ese deseado estado de paz y equilibrio. Hoy hemos abordado la complejidad de las relaciones difíciles en nuestro entorno.

Hemos utilizado plumas, plastilina, y diversos elementos naturales construyendo originales esculturas, mientras desgranábamos situaciones complicadas y estrategias para abordarlas.

Estrategias para reducir la dificultad relacional

NO TE ENFRENTES
Cuando alguien nos envía mensajes negativos si nosotros también lo hacemos solo logramos estrellarnos. En vez de enfrentarnos vamos a tratar de situarnos a su lado (empatizando) y tratar de que nos entiendan y comprendan (siendo asertiv@s).

NO UTILICES LA LÓGICA, HABLA DE TU DOLOR
Haz que el otro comprenda tu dolor emocional. Cambia el marco. Cuando activas la lógica y el razonamiento despiertas el Ego de tu interlocutor y la relación se convierte en una lucha de poder, de quién tiene la razón. Huye de eso y trasládale como te afecta lo que pasa, sin tratar de demostrar que tienes razón, recuerdas que tú tendrás tú razón y el otro la suya.

ROMPE EL PATRON TÓXICO
Cuando haces o no haces algo que incomoda al otro, solemos enredarnos en una espiral. Lo que propicia una serie de reproches que van más allá de lo que lo originó, generando en ambos nuevos reproches que suben de tono… Trata de trasladar la conversación a un nuevo nivel: con un golpe de humor, admitiendo que te rindes, parando y formulando el ¿esto tiene sentido?…

RECONOCE LO BUENO DEL OTRO
Si piensas todo el rato que te llevas mal, una parte de ti se va a alejar de modo automático. Trata de pensar que esas personas también tienen cosas buenas, que tienen su corazoncito, reconóceselo.

 

Preocupaciones

Arrancamos la sesión con nuestro  habitual “círculo del sentir”. Los relatos y confidencias se entretejen y simultanean con la propuesta de construir una estructura para albergar nuestras inquietudes; lo que más tarde nos lleva al dibujo. Partiendo de la premisa de: “tu mayor preocupación en este momento” surgen expresiones que difícilmente se habrían dado en primera instancia a través de la palabra, y que los trazos y las formas permiten visibilizar, y propician la verbalización. Un cúmulo de interioridades arraigadas en lo más profundo.

Problemas y dificultades

La preocupación es -yo diría que inherente al ser humano-, una reacción ante las dificultades y los problemas que nos rodean, algo que de manera natural debería impulsarnos a resolverlos, a ocuparnos de ellos, pero… no siempre es así.

A veces nos preocupamos por acontecimientos que raramente tienen lugar, y en muchas ocasiones mareamos los problemas sin llegar a resolverlos.

Puede que esto se deba a nuestra dificultad para aceptar la incertidumbre inherente a la vida, o quizás a nuestra necesidad de justificarnos cuando no resolvemos un problema y así, al menos aparentemente, creer que reducimos nuestra ansiedad.

La preocupación patológica

Cuando la preocupación rebasa lo que podríamos considerar “razonable”, es decir no salimos de ella, se convierte en patológica. En estos casos, la ansiedad aumenta y nos sumerge en un pozo profundo del que cada vez resulta más complicado zafarse.

Muchas veces, la ansiedad generada por la preocupación hace que, al focalizarnos en sucesos  poco probables, rehuyamos problemas apremiantes más complejos de afrontar. En esos casos, es cierto que en un primer momento se reduce la ansiedad, PERO al no resolver el verdadero problema, volverá a generarse la inicial situación de inquietud y desasosiego.

Estrategias para afrontarla

  • Acepta la incertidumbre.
  • Maneja tus emociones, sentimientos y pensamientos, observándolos pero tomando distancia de ellos.
  • Escúchate (La meditación es muy eficaz para esto).
  • Desarrolla una conciencia plena (aquí también la meditación es una herramienta excelente).
  • Afronta lo que te preocupa y empieza a ocuparte, empieza por lo pequeño y ves avanzando.

Pánico escénico

Vari@s chic@s habían comentado la dificultad con la que se encontraban al hablar ante un conjunto de personas, especialmente cuando en el cole tenían que hacen una presentación. Propusieron trabajarlo en el taller; y preparamos una sesión en la que abordamos: El pánico escénico, ese trastorno de ansiedad caracterizado por el temor a hablar en público.

Síntomas

Entre las señales más evidentes que nos anuncian este “miedo” están: el aumento del sudor y la temperatura, los pequeños temblores y taquicardias, la sequedad en la boca, la dificultad para tragar, una desagradable sensación de parálisis

Técnicas para resolverlo

Hemos utilizado dos sesiones para aplicar diferentes dinámicas individuales, en parejas y en grupo; Recurriendo al trabajo corporal, y a diversas técnicas conductuales, de relajación y concentración. Plásticamente nos hemos servido de: cuentas, botones, arenas y conchas.

Nuestra pequeña “guía de actuación” ha sido la siguiente:

ANTES de HABLAR:
– Preparar lo que se va a decir. Hacer un pequeño guión.
– Ensayar antes con alguien. Controlar el tiempo.
– Ir cómod@s.
– Ir con tiempo.
– Prever agua; papel y lápiz para tomar notas.

EN LA SALA:
– Respirar profundo. Hacer incluso una mini-relajación.
– Entrar tranquil@ y despacio, sonreír, hacer un barrido visual por la sala.
– Mejor de pie que sentado, proyectar la voz.
– Tener un reloj a mano o alguien para controlar el tiempo.
– Centrar la mirada en una o dos personas que nos inspiren confianza.
– Hablar despacio y haciendo pausas. Es mejor decir poco y bien que mucho y mal.
– Sonreír si te quedas en blanco, no darle importancia.
– Al acabar si hay preguntas, escuchar y tomar nota, organizarlas y responderlas con brevedad. No tratar de justificarte solo explícarte, sé humilde. Agradecer al público su atención y escucha.

Y recuerda: comunicas no lo que cuentas, sino lo que transmites.

Sombra y oscuridad

Leyendo La princesa manca volví a conectar con la idea que maneja G. Martin Garzo, de enfrentar a l@s niñ@s con su parte oscura, algo que me parece esencial y lamentablemente poco frecuente. Me enerva este continuo cotidiano (tan presente en las Redes), evitando la realidad menos bonita, y revistiéndola de una aparente felicidad que al final desvela el engaño.

Zonas de sombra

Además de lo dulce y lo suave, el centro de todos los cuentos maravillosos ha de albergar el horror, la vida y la muerte; la idea de lo que somos, y por supuesto, tener un final feliz. Y es que nuestr@s hij@s  también viven entre zonas de sombra, de horrores infantiles y adolescentes, que han de experimentar y superar. Ocultarlo no lo diluye, retrasa su aparición y agudiza el problema.

Miedo y amor, variables eternas

Chesterton decía “Los cuentos de hadas son la verdadera literatura realista… el que quiera saber lo que hay en el corazón de un niño, lo descubrirá abriendo uno de estos cuentos narrados desde hace años.”

Los relatos de Andersen, Grimm, Perrault… son universales, atemporales y no tienen edad; recogen el cosmos de chic@s y chic@s, reflejan sus miedos, su anhelo de amor, su temor a ser abandonados… MIEDO y AMOR, son dos variables eternas. Emociones y sentimientos primarios, que tienen su origen en la niñez y se alargan a la adolescencia llegando en no pocas ocasiones a la vida adulta.

La expresión de estas necesidades fundamentales a través de estas historias, permite conectar con el desasosiego y la propia realidad. Narraciones maravillosas planteando problemas, mostrando dificultades y modos de solución, para que el/la receptor se haga cargo y venza la situación planteada, “regresando” con un nivel de conciencia y superación mayor.

Los bestiarios

En las dos últimas sesiones nos hemos inspirado en los bestiarios y libros de criaturas fantásticas para, sumergirnos en estas profundas zonas de sombra. Hemos imaginado monstruos, los hemos invocado, y los hemos construido.

Hemos hablado de nuestras particulares oscuridades, de lo que nos hacen sentir, y de cómo nos enfrentamos a ellas. Hemos creado y compartido nuestra propia historia y escuchado las ajenas. El dibujo y el collage han dado forma y color a la fantasía, profundizando en el significado de lo que para cada un@representaba, averiguando rasgos de personalidad, sentimientos, deseos y preferencias.

 

Interacción, escucha y comunicación

Un equipo es un grupo de personas con un mismo objetivo. Su unión permite combinar y complementar sus fortalezas para conseguir lo que se han propuesto. Dicho lo cual, no tengo muy claro que sea fácil hacer equipo. De hecho, hay personas que no son muy partidarias del trabajo en equipo, creo que la mayor parte de las veces el rechazo es por ignorancia (la derivada del propio desconocimiento de cómo conformar un buen equipo), otras veces no se aprecian las bondades de trabajar de forma conjunta, y finalmente está la huella de las malas experiencias.

Trabajar en plural

Una de las claves, y posiblemente un primer paso, sea la voluntad de hacerlo, de trabajar en plural. Otro de los pasos será determinar las habilidades de cada participante para poder repartir tareas que desemboquen en la consecución del objetivo común.

El valor añadido y la riqueza que diferencia a un grupo de otro vendrán de la diversidad de lo que cada uno de los integrantes aporta. Todo ello generará sinergia y enriquecimiento, lo cual también contribuye a consolidar el vínculo.

Juego y narrativa

Hoy en la sesión nos hemos servido de diversos ejercicios de creación de equipo desde el juego y la narrativa, activando diferentes modos de comunicación. Partiendo de la creación de 2 equipos, cada uno ha tenido como misión construir una historia, a partir de la utilización de imágenes y recursos visuales y plásticos. Cada equipo ha diseñado su camino, jugando con la forma y la expresión; y después ha propuesto al otro recorrer su itinerario invitándoles a descifrar la historia pensada.

Al final, además de comprobar la consecución del objetivo, nos hemos centrado en cómo nos hemos sentido a lo largo del proceso, en cómo se han tenido en cuenta mis ritmos, en cómo me he sentido escuchado y cómo he escuchado y respetado a los demás, y cómo he expresado mis necesidades. Interacción, talentos, escucha y comunicación.

Fobias

Las fobias son miedos irracionales y exagerados a algo que nos está produciendo sufrimiento. Algo que nos está limitando, que nos está haciendo que dejemos de hacer cosas. Hay un punto de descontrol y una tremenda dificultad en la gestión del MIEDO que nos genera la fobia, lo que desemboca en algo excesivo y desproporcionado.

Cómo detectarlas

Si sientes un miedo irracional puntual, y poco a poco evitas la actividad que lo provoca. Si llevas un tiempo con esa actitud, se podría considerar que tienes una fobia.

Entre las fobias más típicas están: miedo a las alturas -vértigo-, miedo a los insectos, miedo a volar, miedo a los lugares cerrados…

Cómo abordarlas

Los expertos recomiendan la desensibilización automática, es decir, irse aproximando poco a poco a lo que provoca ese miedo para ir perdiéndolo. Según la persona funcionarán mejor unas técnicas u otras: la distracción para algunos, para otros detener la mente, en ciertos casos la concentración… Mecanismos diferentes según el modo que tenga cada uno de afrontar sus miedos.

En paralelo, será necesario proveerse de recursos que nos den seguridad: relajación progresiva, mindfullness, visualización… para poder ir avanzando.

Realidad Virtual

Hoy hemos utilizado el poder del sonido y de las imágenes en movimiento, mediante una nueva herramienta, la Realidad Virtual, para hacer una aproximación a dos fobias muy habituales, el miedo a las alturas -vértigo-,  y el temor a los insectos. Hemos utilizado simulaciones que han recreado situaciones verosímiles. Después nos hemos apoyado en otra aplicación virtual, esta vez para dar forma y color a lo experimentado.

Además, hemos enlazado lo vivido con lo analógico, sirviéndonos de las posibilidades del juego y distintas dinámicas corporales.

 

El influjo de mis creencias

Tengo la impresión que la mayoría de los jóvenes no son practicantes de ningún credo, más allá de la costumbre de estar inmersos en una cultura cristiana. De hecho, creo que una gran parte de los ritos que se mantienen, responden más a convencionalismos sociales que a verdaderas manifestaciones de espiritualidad.

Sin embargo, para otros chicos y chicas, el tema de la religión forma parte de su cotidiano, lo viven en casa, lo echan de menos en la escuela; y está presente en la familia (biológica y la familia en la fé). Es un universo que queda bastante lejos de los otros jóvenes y que en ocasiones genera aislamiento y rechazo, muchas veces por puro desconocimiento.

Interrogantes: mitos, creencias y no-creencias

El trabajar con chicos y chicas de una de las zonas de mayor población musulmana de Madrid, propicia el que en el taller se planten preguntas, e invita a generar un espacio en el que se puedan aclarar algunos interrogantes relativos a mitos, creencias y no-creencias.

Y es desde ese lugar común del que emerge la pregunta: ¿en qué crees?, ¿porqué crees? ¿para qué crees? desde el que nos hemos aproximado a las bases espirituales de cada uno, y la expresión de las mismas. Hemos utilizado el juego para desvelar conceptos relacionados con la aceptación y la tolerancia para después plasmarlos en un trabajo plástico con técnica mixta.

Lo que me impregna

Por educación, siento que como gran parte de mi entorno albergo muchas cosas de la religión católica; Las que me gustan me conectan con lo esencialmente humano, y cuando me doy cuenta trato de potenciarlas. Pero hay otro montón de cosas, sobre todo las relacionadas con los tabúes sin sentido mantenidos a través de los tiempos, y las relativas a la intolerancia, que me enferman, y trato de desmontarlas cada vez que tengo oportunidad. Algo complicado, porque percibo que estoy muy impregnada, y porque siento que la aceptación de los otros está en juego. Se desata así una lucha entre mí yo original, “ser bueno por naturaleza” de Rousseau, y lo que voy, (y cada uno) va incorporando. Capas que cuando eres consciente intentas gestionar, decidir con qué te quedas y con lo que no.

Si a eso le añades que me apasionan los mitos, y de ellos devienen las religiones… me fascina todo lo que movilizan. De cualquier modo, en el momento que las religiones dogmatizan, me parecen insanas y tóxicas. Por otra parte, y dado que existen, me atrae conocerlas, buscar los puntos que las unen, los lugares comunes, evitando el juicio. Creo que finalmente todos buscamos las mismas cosas, lo que nos separa es el modo de acceder a ellas.

 

 

Mi recuerdo al despertar

La sesión anterior despertó una gran curiosidad. Las incógnitas en torno al significado de los sueños estaba servida, preguntas del tipo:

¿Porqué olvidamos los sueños? ¿Cómo podemos recordarlos? ¿Porqué tenemos sueños que se repiten? ¿Qué son los sueños, como se forman?

El recuerdo al despertar, fugaz, borroso, inexistente… o claro y nítido, generaba muchos interrogantes.

Nuestra máquina de soñar

Los sueños son una necesidad fisiológica de nuestro cerebro que permite al subconsciente tener en cuenta, organizar y procesar lo que ocurre cuando estamos despiertos. Nuestros problemas y preocupaciones influyen en nuestro estado anímico, lo que en parte, el cerebro expresa a través de los sueños, trayendo nuestro subconsciente a nuestro consciente.

Cada noche, la mayor parte de las personas tenemos al menos unos cuatro sueños, en ocasiones más. Cada un@, tenemos nuestra personal máquina de soñar que conforma nuestro psiquismo.

Recordar los sueños

Hay diferentes explicaciones de porqué no nos acordamos de los sueños, desde la profundidad de los mismos, a las autorrepresiones de las que habla Freud.

Cada uno de nuestros sueños se configura a través de los pensamientos que como soñadores conformamos. No es fácil interpretarlos, habría que conocer al soñante, sus antecedentes, su realidad. Existen diccionarios de sueños, pero son solo guías mas o menos acertadas para ayudarnos a pensar, a introducirnos en nuestra particular realidad, a conectar símbolos y situaciones, y en definitiva a conocernos un poco más a nosotr@s mism@s.

Recordar los sueños precisa de un compromiso con un@ mism@, de despertar y recuperar lo recordado a través de un trazo, unas líneas, unas palabras… un día y otro, hasta construir nuestro personal puzzle y desentrañar las piezas que faltan.

Nuevos iconos y posibilidades

Hoy hemos intercalado varias técnicas. Los dibujos y símbolos bordados de la anterior sesión han enlazado con nuevos iconos y posibilidades, haciendo emerger: el repetido sueño de la infancia, la pesadilla, la preocupación por los estudios, el omnipresente sentimiento amoroso de la adolescencia… todo ello en línea con nuevos campos a explorar.