ON LINE-anti viral.B

ON LINE-anti viral es una propuesta, en este caso de Educación Emocional, que surge como alternativa en remoto, ante la interrupción de las actividades presenciales de Arteterapia y Educación Emocional que desarrollamos con adolescentes, en el espacio de la Fundación montemadrid en CASA SAN CRISTOBAL. En San Cristobal de los Ángeles. Madrid.

Hemos preguntado l@s chic@s, y esto es lo que opinan:

¿Qué has descubierto de hermoso en lo que está pasando? 

Creo que la gente piensa más en los demás

Las personas se llegan a conformar con lo mínimo que tienen en casa y no con cosas de la calle

Me parece bonito, hay personas que se esfuerzan en entretenernos en casa ya que estar tanto tiempo en tu propio hogar es aburrido

He descubierto que a veces, echo demasiado en falta a mis amigos… y estoy hablando más con mi madre y con mi padre

Una mayor relación de padres a hijos, puesto que ahora tengo más tiempo

Quería dejarme el pelo largo y mi madre no me dejaba, y como ahora no se puede salir… pues me está creciendo y eso me gusta

Lo único bonito que podemos sacar de esto es que valoramos más a las personas,  y que por fin hay algo que no entiende de razas ni de status social ni nada, que nos puede pasar a cualquiera

Este es nuestro segundo POST desde que empezó el COVID-19. Está costando, l@s chic@s están agobiados con los trabajos del colegio y del instituto, al parecer los deberes son desproporcionados. No todos tiene recursos tecnológicos en casa (en muchos casos no hay wifi), con poco espacio, nervios, angustia, ansiedad… realidades complejas ¡Mucho ánimo y un abrazo para tod@s!

 

ON LINE-anti viral.A

ON LINE-anti viral es una propuesta, en este caso de Educación Emocional, que surge como alternativa en remoto, ante la interrupción de las actividades presenciales de Arteterapia y Educación Emocional que desarrollamos con adolescentes, en el espacio de la Fundación montemadrid en CASA SAN CRISTOBAL. En San Cristobal de los Ángeles. Madrid.

Hemos preguntado l@s chic@s, y esto es lo que opinan:

¿Cómo te está afectando lo que está ocurriendo, cómo te sientes, que piensas de todo ello? 

Me siento un poco rara. Como nunca ha pasado esto, es extraño que pase ahora. En casa sigue siendo la misma rutina. Con mis amigos me comunico por el móvil. Para estudiar nos metemos en la web del instituto. Con los planes q quiero hacer me afecta mucho porque mi madre no me deja salir. Con mis ideas, las puedo expresar dentro de casa.

Yo a  veces tengo miedo, me han dicho que los que tienen asma les afecta más… Eso me inquieta. Pienso que la gente se está alarmando mucho cuando ya hay una vacuna.

Lo del coronavirus y todo ese rollo no me importa, pero tal vez sí, es como a veces sí y a veces no. En general no estoy tan preocupad@, de echo diría que estoy aliviad@ porque no hay clases. Igualmente hay que cuidar mucho el higiene sobre todo en casos tan “alarmantes”. 

Yo creo que el coronavirus me afecta de manera directa si hablamos de que ahora tengo que estudiar en casa, eso tiene su punto de vista bueno y malo, el bueno, es que en casa puedo estar más tranquil@ y hacer las cosas de otra manera a las que las hago en el instituto, lo malo es que tengo que quedarme en casa y no están mis compañeros con los que suelo divertirme.

Últimamente observo más el comportamiento de la gente por eso, me doy cuenta de que cuándo comenzó todo el tema todo el mundo se lo tomaba de broma, no pensaban que llegaría un punto en el que nos afectaría directamente, ahora hay gente que se lo toma muy seriamente y otra que sigue bromeando, muchos critican el escándalo que hay en los supermercados y otros más critican el hecho de haber cerrado los centros educativos para que la gente siga saliendo a la calle, yo tengo un punto medio en esos temas porque comprendo que haya un escándalo ya que hace demasiado tiempo que no toman estas medidas por lo que piensan que es algo alarmante, y entiendo también que la gente no se lo tome en serio y seguirán saliendo a la calle ya que no han tenido un caso cercano por lo que piensan que no es nada serio

Me afecta también con el hecho de que ahora ya no pueda saludar a mis amigos de una manera normal. Los españoles somos muy mediterráneos a la hora de saludar y muy besucones así que se me hace raro que ya nadie quiera saludar a nadie y me preocupa que cuando acabe todo esto no vuelva a ser lo mismo de antes.

Tampoco puedo ver a la gente que quiero porque estaría corriendo el riesgo de que se me contagie, entonces estoy al lado del mundo mientras otra gente sigue saliendo.

Atardecer desde una distancia cuajada de ausencias

 

Mis otros “yo”

La posibilidad de cambiar, seguida del tránsito por el autoconocimiento, abrieron la caja de Pandora de los múltiples “yo” que habitan en cada un@ de nosotr@s. En algunos casos siendo muy conscientes, en otros rechazándolos.

Yo diría que nos ocupan varias formas de ser y de estar, y todas y cada una de ellas somos también nosotr@s. Creo que el hecho de ser adolescente, con una pequeña trayectoria de vida a las espaldas, resulta insuficiente para tomar consciencia de todos ellos; lo que no quita que emerjan muchas preguntas, algunas recurrentes: ¿Tenemos un solo yo alternativo, o tenemos varios? ¿Somos varios “yo”? ¿Qué es el Ego? 

Ego y todo lo demás

Podríamos tomar a nuestro Ego como una especie de mecanismo de defensa, al que voy incorporando lo que el exterior me aporta: lo que los demás piensan y dicen de mí, conformando lo que será mi identidad. Algo que precisa aprobación y reconocimiento y se enfada cuando es rechazado. Qué me acompaña; en lo que creo, y que es causa de conflictos personales.

Y… ¿mis otros yo? ¿dónde están? ¿los que no siempre coinciden con éste? ¿cómo son?  Porque estoy seguro de que existen ¿los conozco y admito? ¿los muestro? ¿cómo se manifiestan?

Buceado en nuestros otros yo

Hoy hemos buceado en nuestros otros yo, con diferentes estímulos plásticos. Cada un@ ha expresado con el material con el que se encontraba más cómod@. Pintura corporal, esculturas de papel, palabras y pinturas pastel han contribuido a dar forma a la expresión de de cada un@.

En medio de todo, el Ser, la base de mi personalidad, lo que subyace en el fondo de cada uno de de los chicos y chicas que conforman el grupo. La esencia revistiéndose de diferentes colores y formas según las circunstancias y las interacciones con los demás. Lo que nos hace distintos en casa que en la escuela, con mi madre o con los amigos… Incluso conmigo mism@

 

Entornos seguros

Me gusta llegar con tiempo a las sesiones, preparar tranquilamente los materiales, conformar el espacio. En esos momentos, siempre hay algún chaval que se anticipa, y casi de manera inmediata empieza a comentarme algo que le ha resultado curioso o significativo, algo en muchas ocasiones íntimo, que podría ser que mas tarde quisiera compartir con el grupo… o no. Cuanto antes llego, antes aparece alguien. Es una especie de ley de Murphy en positivo “Si algo bueno puede pasar, pasará”.

Un espacio de confianza

Esto tan orgánico y natural, me lo he tomado como parte de la actividad. Ese encuentro a dos, con un peso específico diferente que el encuentro con el grupo; es algo que recibo con agradecimiento. Es hermoso percibir que esa espontaneidad puede darse porque se ha creado un entorno seguro, en el que no se juzga, se confía, se expresa; y que hoy incluso l@s chic@s, han verbalizado como tal. Algo que sería genial que ocurriera en muchos más espacios, y que echo de menos.

Apertura y complejidad

Si bien es cierto que en los primeros años de la infancia se pone mucha atención en la generación de estos entornos, me apena muchísimo que en primaria se abandonen. Es como tener unas plantitas con las que se puso un gran amor al principio, y luego se dejaron de cuidar.

Al lado de todo ello, la realidad que nos coloca ante los chavales con más dificultad en abrirse, y los que cuando se abren, se topan con lo complicado que les resulta expresar lo que tienen dentro. Algo bastante común también entre adultos.

Escuchar a los otros

Hoy l@s chic@s irrumpieron con muchas ganas de conocer los resultados de una de las dinámicas de la  anterior sesión. Escuchar a los otros, muchas veces con realidades muy similares, es un modo de propiciar la empatía, la aproximación y la calma.

Entre diferentes estímulos (una vez más apoyándonos en el trabajo corporal, plásticamente con elementos naturales como base, y la ingenuidad de la propia piel), hemos propiciado la apertura de cada cual en relación al ejercicio de autoconocimiento de la semana pasada. Es significativo como la necesidad de seguridad de la adolescencia encuentra uno de los mayores refrendos en la aprobación de los “iguales”, en el reconocimiento y la escucha de sus compañer@s.

 

Conocernos mejor

La reflexión de la anterior sesión acerca del cambio abrió muchas preguntas sobre nosotros mismos. Cuestiones sobre ¿cómo soy realmente?, ¿Qué es lo que prima en mí?, ¿Cuál es mi esencia?. Desde ahí nos hemos centrado en empezar a conocernos mejor, en acercarnos a nuestro yo verdadero, para poder averiguar: ¿qué necesitamos? ¿qué nos hace bien?. Y fundamental: lo que NO es bueno para nosotros.

Lo que nos define

Siempre que abordo el tema del autoconocimiento me parece que hay dos variables imprescindibles: Como te ves tú a ti mism@, y como te ven los demás. Si ese ejercicio se hace desde la sinceridad más absoluta, con la intención puesta en sumar; podremos empezar a averiguar qué es realmente lo que nos define, lo que nos diferencia, lo que nos mueve. Y a partir de ahí podremos decidir qué hacer con ello.

Lo ideal es conformar un contexto seguro donde preguntar a las personas que te conocen bien. Siendo conscientes de que lo que nos dicen los demás se hace desde la aportación, y en ningún momento será para hundirte ni hacerte daño, incluso si algunas cosas pueden doler.

Con lo que nos gusta escuchar sobre nosotros mismos no hay problema. Pero ¿qué pasa cuando me dicen algo que no me gusta, algo que han visto en mí y yo no percibo, o lo veo pero no lo quiero ver... ? ¿Cuándo siento la “injusticia” del otro? porque: ¿soy demasiado generoso conmigo, demasiado ciego? o ¿me estoy autoengañando?

Procesos humanos de interacción

Para hacer este ejercicio hay que estar en disposición abierta, prescindir del juicio, con una autoescucha activa muy sincera, ganas de tomar nota de todo; reflexionarlo, contrastarlo y desde la coherencia, abordarlo.

Después de una aproximación plástica con cuentas y pastas de colores moldeables, la dinámica principal se ha basado en la Ventana de Johari, una herramienta de psicología cognitiva para ilustrar los procesos humanos de interacción. Nosotros la hemos adaptado.

Desde el grupo hemos propuesto una serie de características con el fin de facilitar la identificación de las mismas. Los chicos y chicas se han distribuido por el espacio de modo arbitrario, con los conceptos comentados, la observación del otro, la sinceridad y la garantía de que la expresión de cada uno estaba protegida por el anonimato. Entonces, han realizado un ejercicio de introspección sobre la propia percepción de un@ mismo y de cada uno de los demás. Tomando nota de modo independiente.

Me he llevado los papelitos para organizarlos y poderlos devolver en la próxima sesión. Me ha impresionado lo centrados que han estado, el interés que se han tomado. El silencio mientras reflexionaban. Al acabar ha sido unánime el querer saber qué opinaban los demás de cada uno. Esto será la próxima vez.

¿Podemos cambiar?

¿Se puede cambiar, yo puedo cambiar, para qué quiero cambiar?

Cuando ni siquiera sé quien soy, cuando no tengo claro lo que quiero… ¿Cómo puedo pensar en cambiar?

¿Quiero cambiar para mí, para los demás, un poco para mí y otro para el resto…?

A lo largo de mi trayectoria me he encontrado con personas que hablan de cambiar, con adultos que no están contentos con algo que les conforma y quieren modificarlo. A veces el deseo de cambio se queda en eso, en intención. En otras ocasiones hay un duro trabajo para alterar lo que no nos gusta.

Un caos difícil de ordenar

Cuando los sujetos son adolescentes, la cuestión se torna más compleja. Los chicos y chicas con los que interactúo están viviendo momentos muy marcados de transformación más allá de sus decisiones personales, y eso les hace dudar mucho más que al resto. Viven un caos difícil de ordenar, que les hace caminar a tientas y no tener muy claro ni lo que quieren, ni lo que les conviene.

Hay situaciones en las que te das cuenta que tu intención de cambio responde a expectativas ajenas. Entonces, conviene preguntarte: ¿Quién quiere que cambies y por qué?. Puede ser una cuestión que responda a las necesidades del otro y no a las tuyas. Es importante darte cuenta de esto. Puedes negociar con tu entorno, pero no sentirte presionad@ a cambiar radicalmente, eso sería caer en el autoengaño y no va a funcionar. Cuando seas capaz de darte cuenta de lo que está pasando, no habrás perdido tu tiempo, si logras aprender de lo vivido y eres resiliente, habrás dado un gran salto en tu crecimiento personal.

La esencia de la persona

Mi propio recorrido me ha enseñado que hay algo que tiene que ver con la esencia de la persona, con lo que nos conforma a cada un@, y eso tan consustancial no se puede modificar. Creo que hay que incorporar la conciencia para saber quienes somos, para conectar uno mismo.

Conocerte, aceptarte, y a partir de ahí averiguar lo que puedes y no puedes hacer. Hallar el modo de adaptarte a lo que te toca vivir, descubrir que es lo que te hace estar bien, enfocarte en cosas pequeñas, con método, incorporando nuevos hábitos y comenzar a transformarte.

Hoy hemos abordado todo esto desde el movimiento corporal, permitiendo que la energía fluyera. También nos hemos detenido en una dinámica muy especial de introspección personal, intercalando la mirada con un juego de espejos donde el tiempo se ha ralentizado: mindfullness, presencia y conciencia plena; Para después, compartir lo vivido enlazando palabras y cuentas de colores.

Bullying y acoso

Las anteriormente abordadas relaciones difíciles en nuestro entorno, anticiparon los problemas de los chicos en el colegio y en el instituto. Dificultades que en algunos casos llegaban al acoso o al “bullying” de diferente forma e intensidad. Más o menos evidente, obvio o sofisticado, en muchos casos muy en función de la vulnerabilidad de la persona que lo sufre. El acoso escolar es fuente de una cantidad enorme de consecuencias que pueden alargarse en el tiempo, muchas de las cuales se nos escapan.

Consecuencias del acoso

De hecho, hay casos en los que las consecuencias del acoso son tan profundas que se instalan hasta llegar a la edad adulta. Ansiedad generalizada, depresión, abuso de sustancias… hasta el suicidio. Y es que afecta a todos: a víctimas, espectadores y maltratadores. Altera la respuesta fisiológica del stress poniendo al individuo en mayor riesgo de enfermedades físicas. Daña en modo de stress tóxico aumentando el cortisol y trastornando las respuestas de las personas que lo sufren, provocando significativos problemas de salud.

A ello añadirle el efecto de continuidad, los maltratadores tienen mayor tendencia a elaborar actitudes criminales, unido a los subsidiarios problemas de alcoholismo y drogadicción. De ahí la importancia de tomar muy en consideración la necesidad de apoyo social, medios y recursos que reduzcan los riesgos. En definitiva educar en casa, en la escuela, en la calle.

Darnos cuenta y actuar

Hoy tras la inicial expresión con pintura a base de ceras grasas sobre soportes de papel no convencional, hemos dado rienda suelta a la energía corporal con el movimiento, y después hemos dramatizado la experiencia del acoso grabándola en 360º desde diferentes miradas.

No es lo mismo estar a un lado que al otro, y darse cuenta de lo que pasa enfrente, ayuda a ser mas empáticos y comprensivos, a ser tribu en el mejor sentido del término, implicándonos cuando vemos que tiene lugar una situación de acoso, y actuando.

Replicar, reportar, rechazar

No hay soluciones ni inmediatas, ni mágicas. Educar es una espiral que nunca acaba. No obstante, manejarnos con algunas herramientas puede contribuir a poner distancia física y emocional.

Partiendo de la obviedad del alejamiento emocional, “trabajarnos a nosotros mismos” para que lo que está pasando nos afecte lo menos posible, hemos insistido en la importancia de hacer frente al acosador (Replicar), plantarle cara. Aliarse con la autoridad -el adulto y el grupo- (Reportar, contar qué ocurre), e impulsar el aislamiento de los desagradables y acosadores (Rechazar).

Relaciones difíciles en nuestro entorno

Nos rodean personas que elegimos y que no elegimos, con algunas tenemos buenas relaciones pero en ocasiones, el pasar por circunstancias “incómodas” hace que nuestra vida sea más complicada. Otras veces, convivimos con personas con las que tenemos serios problemas para conectar. Cuando la relación es fácil y fluida todo va bien, pero en los casos en que las relaciones son complejas y “saltan chispas continuamente” ¿qué hacer para acercarnos a algo menos doloroso y más armónico?

Partiendo de que lo ocurre fuera suele ser en gran medida una consecuencia de lo que pasa dentro. Es decir, que si estamos mal es más fácil tropezar con estas situaciones; en consecuencia, tratar de estar bien por y para nosotros mismos, y por y para los demás, ayudará a propiciar ese deseado estado de paz y equilibrio. Hoy hemos abordado la complejidad de las relaciones difíciles en nuestro entorno.

Hemos utilizado plumas, plastilina, y diversos elementos naturales construyendo originales esculturas, mientras desgranábamos situaciones complicadas y estrategias para abordarlas.

Estrategias para reducir la dificultad relacional

NO TE ENFRENTES
Cuando alguien nos envía mensajes negativos si nosotros también lo hacemos solo logramos estrellarnos. En vez de enfrentarnos vamos a tratar de situarnos a su lado (empatizando) y tratar de que nos entiendan y comprendan (siendo asertiv@s).

NO UTILICES LA LÓGICA, HABLA DE TU DOLOR
Haz que el otro comprenda tu dolor emocional. Cambia el marco. Cuando activas la lógica y el razonamiento despiertas el Ego de tu interlocutor y la relación se convierte en una lucha de poder, de quién tiene la razón. Huye de eso y trasládale como te afecta lo que pasa, sin tratar de demostrar que tienes razón, recuerdas que tú tendrás tú razón y el otro la suya.

ROMPE EL PATRON TÓXICO
Cuando haces o no haces algo que incomoda al otro, solemos enredarnos en una espiral. Lo que propicia una serie de reproches que van más allá de lo que lo originó, generando en ambos nuevos reproches que suben de tono… Trata de trasladar la conversación a un nuevo nivel: con un golpe de humor, admitiendo que te rindes, parando y formulando el ¿esto tiene sentido?…

RECONOCE LO BUENO DEL OTRO
Si piensas todo el rato que te llevas mal, una parte de ti se va a alejar de modo automático. Trata de pensar que esas personas también tienen cosas buenas, que tienen su corazoncito, reconóceselo.

 

Hacer amig@s

Dejando a un lado los amigos que nuestros adolescentes hacen a través de las redes; el hecho de: tener, descubrir y encontrar amig@s, resultaba una cuestión recurrente en el grupo. Desde el: me gustaría tener más amig@s, pasando por: no sé como tener amig@s, mi amig@s me fallan, no necesito más…

Adolescencia

La adolescencia es un periodo de transformación, afirmación y renovación en el que los cambios surgen sin aviso previo y las contradicciones forman parte de la edad. Además, aunque el mirar fuera, opinar y prejuzgar en esta etapa de le vida está a la orden del día; La vuelta a un@ mism@, a lo que realmente quieres o no, a hacerte cargo autorresponsabilizándote de lo que deseas y de lo que haces para conseguirlo, es parte de un recorrido de crecimiento y desarrollo personal.

Partiendo del trabajo corporal y el movimiento: interrelación grupal, gesto y acción; pasando por la expresión plástica de la experiencia mediante ceras grasas sobre soportes plásticos, (algunos participantes han continuado trabajando sobre los ejercicios de la sesión anterior), los chicos y chicas del grupo han tomado consciencia del modo en se posicionan ante la amistad, y lo que ocurre con ello:

   ¿Cómo hago yo amig@s?¿Tengo la intención, soy amable y abiert@, escucho de modo pleno, estoy disponible, soy generos@,   ¿Qué hago?… ¿Me muestro realmente cómo soy… o cómo los demás quieren? ¿Quiero que me acepten como soy o como los demás esperan?

Personas significativas

El diálogo que se ha generado a posteriori ha permitido avanzar en lo que realmente me gustaría que pasara, y la importancia de que para que eso ocurra yo tengo que poner de mi parte. No es cierto que los chicos y chicas del grupo quieran tener tantos amig@s como pareciera, lo que realmente quieren es tener a su alrededor personas significativas que les quieran, con sus partes de luz y sus partes de sombra.

Todos tenemos fallos, el otro perfecto no existe. Lo que nos lleva a la necesidad de ACEPTAR AL OTRO, con lo que nos gusta y lo que no. Elaborando estrategias para EVITAR lo que nos incomoda. Haciendo propuestas de cambio sin presionar (INVITANDO), dando alternativas desde la imaginación y la creatividad. Por ejemplo: si no me gusta que nunca pueda ir a tu casa a estudiar, no insistas en ello y propicia ir a otro lugar a estudiar, por ejemplo una biblioteca…

Después, y de modo individual la visualización ha permitido integrar todo lo vivido y hacerlo propio.

 

La expresión de lo que ocurre

Nuevos recorridos, nuevos compañeros y compañeras, la emoción del primer encuentro y también el reencuentro. La incógnita de quién vendrá y quién no. El deseo de hacer algo diferente que nos ayude a conocernos mejor y a estar mejor.

Arrancamos con preguntas e imágenes, y la propuesta de detenernos en nuestro aquí y ahora, poniendo la atención plena en el momento presente, en nuestra respiración y en nuestro cuerpo, y también en nuestra mente, porque todo es parte, y cada parte es importante. Desde la escucha y la palabra, la mirada entregada, las articulaciones y el cuerpo en movimiento. Aireando lo tangible para que lo intangible también pueda circular.

Arte y emoción

Acetatos transparentes y ceras grasas de colores nos permiten expresar y conectar con emociones ajenas, hacerlas propias, y darles forma y color. Uno de los detonantes, la pregunta de: ¿cómo transmito mis emociones a las personas que me importan? las cuento? las muestro? las oculto? . Y la inspiración de  diferentes obras de los artistas propuestos por el proyecto: PROYECTA de I+D Aletheia (Artes, Arteterapia, trauma y memoria emocional); para conectar arte y emoción.

Es curioso como por ejemplo, una misma obra de Degas puede generar equilibrio y desequilibrio, o un Banksy paz y tristeza. Cada persona es un mundo y cada circunstancia un universo, quizás por eso cuando dejamos aparcada la mente proyectemos de manera tan clara y cristalina nuestro sentir, desde el malestar y la zozobra, hasta la alegría, la sorpresa, la exasperación…

La necesidad de escucha

No todos necesitamos soltar, o al menos no ante las mismas circunstancias, o no del mismo modo, ni tampoco al mismo tiempo. Lo más universal con lo que me he encontrado es que cuando hay necesidad de trasladar el sentir lo primero que esperamos es la escucha plena. Tener un otro que sea todo oídos, sin interrupciones, sin preguntas, sin sugerencias, sin consejos… Un otro completamente para nosotros, un otro entregado. Al que poder pedir ayuda, y que desde ahí pueda interactuar.