La oración budista

La oración budista tibetana empieza con un kora, que consiste en girar los rodillos de oración siguiendo el sentido de las manecillas del reloj; después encienden velas o meditan en un lugar en paz.

Hay quien practica posturas de yoga, mientras otros se sientan en silencio a contemplar el paisaje, o cerrando los ojos se dejan llevar por su interior.

Todo el mundo es bienvenido. Mas que una religión es una forma de espiritualidad. Todos pueden ser budistas y “otra cosa”. Puedes ser monje budista y casarte y tener hijos… los preceptos son muy sencillos, parten del dejar vivir y el no desear.

Gestionar la frustración

En alguna ocasión alguien me dijo: “Suspender fastidia mucho, pero en el fondo es sano. Ayuda a fijar conceptos. A que te des cuenta de que lo que creías que sabías no lo sabías. Ayuda a que vuelvas a leer las cosas, a rehacer los problemas y tratar de entender lo explicado. No hay ningún trauma en suspender. Es una forma de afianzar el paso hacia el siguiente escalón.” Aquello me hizo reflexionar. La intención era muy buena, pero en aquel momento, y aunque lo comprendí, no logré aceptarlo. Algo que me viene a la mente al pensar en la adolescencia, donde gestionar la frustración es todo un reto.

Educados para ganar

Estamos educados para ganar, para ser los mejores, los primeros y además hacerlo deprisa, rápido y bien; la comida rápida, los videojuegos, los móviles, la televisión… todo va rápido y todo precisa de resultados positivos y ahora. Y eso es muy difícil, y en muchas ocasiones imposible. No sé si tengo un muestreo suficientemente representativo para hacer esta afirmación, pero la gran mayoría de los adolescentes que conozco tienen serias dificultades para abordar la decepción y el “fracaso”, y en la mayor parte de los casos, se hace muy evidente con el rendimiento académico, las evaluaciones y los exámenes.

El contexto educativo en el que les ha tocado formarse no les muestra el camino y las familias tampoco tienen tiempo o herramientas para ocuparse de ello.

Cuando algo no me sale cómo yo quiero: me enfado y me porto mal… me quedo quieta y respiro hondo… me río… (¿???)  lloro de rabia y pego a la almohada…

Pensamiento creativo y confianza

Hemos abordado el manejo de la frustración desde el pensamiento creativo, y la confianza en los procesos y en ellas mismas. Hemos utilizado el mito, a partir de una historia  en la que la paciencia y la confianza eran clave para superar los obstáculos, y donde cuando parecía que el protagonista lo tenía todo perdido, la situación daba un vuelco y gracias a su tesón y a su apuesta, lograba salir airoso.

Hemos utilizado imágenes de Chema Madoz para traspasar la barrera de lo real con imágenes inspiradoras que han propiciado la expresión -collage y ceras-, de nuevas formas de mirar ante lo que en primera instancia nos disgusta o nos descoloca, pero que visto desde una perspectiva diferente arroja otra oportunidad.

Meditación y sirenas

La primavera la sangre altera, y el grupo, con sus exámenes y las hormonas más que revolucionadas, muestra un nerviosismo que se contagia de modo exponencial. Llevo tiempo echando en falta gestos de recogimiento que conecten con la espiritualidad de las chicas. Una niña me pregunta qué cual es mi religión, y yo le respondo que a lo que más me acerco es al budismo zen, a la búsqueda de la experiencia de la sabiduría más allá de la razón… y que la palabra zen en su origen viene a significar meditación.

Formas de meditar

Hay muchas formas de meditar, cuando yo empecé, me parecía aburrido y dificilísimo, pero continué probando porque sentía que ahí había algo que me llamaba. He pasado por varias formas de meditar, y estoy segura que muchas están por llegar, más, todo lo que he incorporado por el camino, ha conformado hasta ahora mi particular modo, y eso tiene mucho que ver con  dejarme estar en paz, a veces tan solo respirando, otras, haciendo diferentes actividades lentas y no mentales, por ejemplo preparar un té de manera consciente, lo para mí viene siendo un modo de meditación activa.

Hasta ahora había hecho aproximaciones poco exitosas entre el grupo y la meditación; y siempre confiando, decidí introducir un elemento que conectara con el ideario de las chicas; así desde lo mágico y lo fantástico hemos hecho la meditación de las sirenas, utilizando el mundo acuático, el agua como símbolo del océano interior, en conexión con el mundo de las emociones, una experiencia hermosa y gratificante.

Leyendas de sirenas

El espacio, la música, las palabras, el objeto que cada una aportó relacionado con el mar, sirvió para enlazar con lo profundo de cada una.

Las leyendas que hablan de sirenas, cuentan que su timidez les deja verse muy raramente, se dice que conocen a la perfección los corazones de las personas y que sólo se muestran cuando saben con certeza que se encuentran ante un alma auténtica. Son una representación perfecta del poder y la independencia femenina. Son seres necesitados de libertad. Cuando son vistas, coincide con la luz de la luna o entre las horas del amanecer y el anochecer. Son horas mágicas y constituyen el momento perfecto para dotar de magia a nuestras vidas.

Al acabar, las niñas plasmaron su vivencia sobre tela y con pinturas al agua, de nuevo la conexión con el líquido elemento.

El mito como respuesta

Existen muchas formas de interpretar la realidad, pero frente al uso de la razón, la mitología se sitúa en otro lugar, tratando de dar repuestas a lo desconocido y utilizando la imaginación cuando no sabe desvelar las incógnitas, de ahí la magia y la fantasía que rodean los relatos míticos. Los mitos nos informan de verdades esenciales para el ser humano mediante rudimentos simbólicos. Y desde ahí, me  adentro en el mito de Proserpina explicando el cambio de las estaciones, y desvelando otros hallazgos.

In the Garden of Proserpina, 1893 (oil on canvas) – Henry A. (Harry) Payne

Cuando el resultado del acuerdo es satisfactorio

La vida es puro acuerdo, y para ello la negociación es crucial. Quizá en ocasiones, el resultado no nos parezca justo, pero puede resultarnos satisfactorio, y eso es lo que le ocurre a Ceres cuando logra que Zeus pacte con Hades el que su hija permanezca con él en el inframundo la mitad del año, y el resto de éste suba a la superficie para estar con su madre.

El contraste como parte de la vida

Este mito se ha utilizado durante siglos para explicar el origen de las estaciones y la transición del calor al frío y viceversa. El paso de las estaciones es fijo y responde a una cadencia de vida (primavera y verano) y a otra de muerte (otoño e invierno). Es en este contraste en el que cada estación adquiere valor, del mismo modo que cada acontecimiento y circunstancia que vivimos cobra peso. Y yo me pregunto: ¿acaso valoraríamos los momentos dulces si no viviéramos momentos amargos?, ¿acaso tendríamos referentes que nos permitieran apreciar la carencia, y la riqueza si alguna de ellas no existiera? 
¿Por qué tengo la impresión de que en Occidente nos empeñamos en buscar la luz, la limpieza, la juventud; frente a la sabiduría de Oriente que sabe apreciar la oscuridad, la sombra, la vejez, y que la pone en valor y no la destierra precisamente porque es parte de la vida? 

Linea de un sueño IX. El equilibrio del conjunto

Es inevitable mirarnos en el otro, compararnos, medirnos… El momento que vivimos está lleno de ejemplos especialmente vinculados al cuidado de la imagen y la presencia, que nos condicionan y pueden llegar a determinar cómo nos situamos ante el mundo, cómo construimos nuestros sueños y objetivos vitales, y cómo nos encaminamos hacia ellos.

En cierto modo, los referentes de generaciones precedentes eran en primera instancia la familia, allegados y conocidos; y en última, estrellas de la pantalla que inspiraron a nuestros padres y abuelos. Los referentes actuales son mayoritariamente jóvenes acicalados, sometidos a todo un proceso artificial de marketing visual, permanentemente guapos, sonrientes y felices, y sobre todo muy irreales.


Cuando pregunto al grupo que cuales son sus referentes en la consecución de sus sueños (personas a las que admiran, por haber logrado hacer realidad sus sueños), me encuentro con esta realidad, dolorosa y de mentira, una realidad que paradójicamente es irreal. Estas niñas admiran a los cantantes mejor posicionados en las listas de éxitos, a actrices maquilladas y aparatosas, y a hombres de plástico.

Y pienso yo, el culto al cuerpo es algo maravilloso, ya lo hacían y proclamaban los griegos, y de todos es conocido el Mens sana in corpore sano. Ninguna otra civilización se aplicó con tanta devoción a la práctica del deporte y lo interiorizó de un modo tan profundo, impregnando su cultura, su arte, su vida diaria, su religiosidad y su política. La mente sana en un cuerpo sano remitía a un equilibrio entre lo que ocurría dentro y lo que ocurría fuera, que en definitiva vendría a corroborar aquello de: la cara es el espejo del alma. Lo curioso y que nos muestra cuan lejos podemos estar de nuestros ancestros es que, para la Grecia Clásica, el sentido original de esta afirmación radicaba en la necesidad de orar para disponer de un espíritu equilibrado en un cuerpo equilibrado. Y esto de cuidar el espíritu en sincronía con el cuidado del cuerpo es lo que proponemos cuando planteamos la búsqueda del sentido de nuestra vida, su significado y en definitiva nuestro objetivo vital.

Arteterapia. Casa San Cristobal

Hoy hemos trabajado con este equilibrio desde la atención al cuerpo en conexión con el alma, nos hemos servido del juego, el movimiento corporal y la interacción grupal. Y enlazando con la inspiración de este recorrido en la cultura nipona (recordar el ikigai como referente significativo), hemos utilizado el sueño de Sadako Sasaki, y partiendo de la metáfora de las mil grullas, hemos diseñado y decorado nuestras propias grullas integrando los ejemplos de sueños cercanos y lejanos con los propios, construyendo un puente entre lo cotidiano en primera instancia, -los referentes más reales-, y los otros, esos que dentro de su irrealidad también forman parte de la nuestra.

Skywalker y el camino del héroe

Siempre me han fascinado los mitos, especialmente el descubrir su presencia en la vida cotidiana: en los nombres de las personas, de los lugares, de los proyectos, en las actitudes, en la psicología, en los modelos de comportamiento… Recuerdo haber argumentado en más de una ocasión, con pasión y convencimiento, el poder y la presencia de los mitos en el día a día.

Nunca me ha flipado la ciencia ficción, pero desde que descubrí la conexión con lo mítico de la Guerra de las Galaxias quedé noqueada. Algo así debió de pasarle a G. Lucas cuando reconoció que su peli debía mucho a: El héroe de las mil caras, uno de las obras más conocidas de J.Campbell, donde explica la estructura de los mitos, su función en nuestra sociedad y lo que llama: el «camino del héroe».

Coincido con él en que los mitos están entre los elementos comunes a todas las civilizaciones, muchos de los cuales trascienden el espacio y el tiempo haciéndose presentes bajo diferentes apariencias.

Según el antropólogo, todo héroe que se precie se debate entre dos mundos, el ordinario y el extraordinario. Gilgamesh, Odiseo, Eneas, Skywalker… todos se enfrentan a un desafío que inicialmente eluden, encuentran una fuerza superior que los adiestra, se adentran en peligros que suponen cambios traumáticos, y al final, experimentan un renacimiento que los transforma en un ser distinto al que comenzó la aventura, regresando a su lugar de origen mucho más sabio.

Puede que el mito, comience siendo una narración fantástica tradicional transmitida a lo largo de los tiempos, pero llega un momento en que adquiere una función crucial, tanto para la sociedad en la que surge como para los individuos que la conforman; se trata de detectar la presencia mítica, aprender a descifrarla e incorporarla a nuestro camino.

El lugar de la CONFIANZA

Cuando Orfeo marcha al Hades a recuperar a su amada, no le queda otra opción que aceptar la prueba de confianza de no mirar hacia atrás mientras conduce a Eurídice al mundo de los vivos. Todo el recorrido confía, percibe su aliento, siente su presencia. Al final, Orfeo no puede resistir, y vuelve el rostro justo cuando ella es bañada por el primer rayo de sol.

Los dioses castigaron duramente lo que consideraron una muestra de desobediencia. No dejo de preguntarme si no fueron excesivamente injustos o torpes, y confundieron la falta de confianza con la impaciencia, o el amor desesperado…

El mito de Orfeo y Euridice nos ayuda a adentrarnos en el núcleo de la actividad.




Siempre he creído que las relaciones entre personas han de basarse en la confianza, y éstas en el respeto a uno/a mismo/a, y a los demás. Para algunas cosas tengo muy mala memoria, de modo que suelo olvidar lo que me hace daño o no me gusta… eso ha supuesto que cuando alguna vez he percibido la deslealtad de alguien, en un primer momento me ha dolido, pero si he amado de verdad, he vuelto a confiar. Supongo que alguna vez ha habido un punto de no retorno en el que la confianza se agota y cambiamos de rumbo.

Recientemente leí algo que venía a decir: La confianza es una especie de apuesta que consiste en dejar de inquietarse del no-control, del otro y del tiempo. Y esto me hizo reflexionar, porque quizás en ocasiones, sin darnos cuenta queremos controlar tanto las situaciones, las reacciones… que dejamos de apostar, o apostamos con demasiada inquietud.

Con el paso del tiempo tomo consciencia que quizás no confiamos todo lo que debiéramos en nosotros mismos, y a partir de ahí se desencadena”la bola de nieve”…

Cuando abordamos en el grupo nuestra relación con la confianza, surgen mil ideas asociadas a las personas que nos la generan, a las sensaciones que ello provoca, y a los actos que precisan de confianza. Es significativa la coincidencia de algunas palabras, y muy representativo el testimonio de cada participante.

En un momento dado, el juego nos permite entregarnos a la confianza en nosotras mismas y en la compañera, primero la intención, luego la voluntad. Al final es un ejercicio simbólico y divertido, que que facilita el contacto y la expresión.


El Twistter de la CONFIANZA. ARTETERAPIA en CASA SAN CRISTOBAL

 

Arteterapia. Actividad intergeneracional “Crecimiento en femenino”

Gracias a todas esas mujeres que una vez más, se atrevieron a compartir vivencia con las más jóvenes, y a esas muchachas que ampliaron su espacio de vínculo de confort a estas otras más experimentadas. Todas tan diferentes entre sí, y en todo caso, con tantos elementos en común… Qué importante es el trabajo en grupo, para dimensionar donde estamos, apoyarnos, equilibrarnos… y para encontrar el norte, nuestro Norte.


Partiendo de la leyenda del Impulso vital para nacer y crecer que nos aportan Los Kami (Mitología Japonesa), e inspirándonos en la red de comunicación creada en el archipiélago nipón… Tejemos un entramado en el aula que sostendrá nuestros mensajes relacionados con LO QUE QUIERO COMUNICAR, LO QUE QUIERO DECIR Y, A VECES, NO DIGO.


Lo más difícil es arrancar, después, las ganas de seguir expresando se retroalimentan. Este primer paso supone un trabajo grupal que enlaza con el juego y que desemboca en una invitación a la reflexión personal. A la”autoexpresión”; que poco a poco se irá verbalizando y haciéndose visible, atentas al ritmo y la necesidad de cada una. ¡Gracias a todas por participar y crecer en plural!

La fuerza femenina

Las mujeres, y los hombres también, atravesamos muchas fases en nuestra vida. En cada etapa, podemos albergar una o más diosas con diferentes grados de influencia. Desvelarlas, escucharlas, amarlas, es todo un arte capaz de situarnos en el espacio al que pertenecemos y en el que florecemos.


Hace mucho tiempo, cuando el matriarcado era la fórmula de organización social que regía entre hombres y mujeres, la Gran Diosa era venerada como la fuerza femenina profundamente conectada con la naturaleza y la fertilidad, responsable de la creación y la destrucción. Ella misma era fuente de vida asociada a lo cíclico, siendo a la vez renovación constante.

Partiendo de la magia que impregna lo cotidiano -invisible a la mirada trivial-, nos hemos adentrado en las diosas de cada una, identificando ser y estar, esencia y presencia, y desde luego, jugando a lo largo del proceso.

 

Arteterapia. Casa San Cristobal. Crecimiento en Femenino.