Cerrando heridas, abriendo puertas

Ha sido un verano duro, y largo, y extraño, y diferente, y difícil. Un verano de heridas. En el que cada propuesta era un reto y un desafío. Donde la intención y los objetivos estaban claros (Acompañar, apoyar, reducir la incertidumbre, manejar la ansiedad, combatir el aburrimiento, controlar el miedo…), más el panorama general y las circunstancias personales eran elementos que condicionaban y en muchos casos determinaban.

La dificultad de asimilar lo que pasa

Me he encontrado con chicos desolados y ausentes; con chicas decepcionadas, con un alto nivel de ansiedad, cansadas, temiendo escenarios aún lejanos, y no forzosamente reales. Con adolescentes que cuando han salido del laberinto de obstáculos que ha sido acabar el curso, han explotado. Con chicos y chicas que no entendían, que no sabían o no podían asimilar lo que pasaba. A los que el impacto de lo que circulaba por los medios de comunicación les dejaba atónitos, encogidos, con un miedo paralizante, y mínima capacidad crítica. Con muchos interrogantes ante el nuevo curso.

La voluntad de seguir

Me he dejado impregnar por todo esto, y lo he transitado. Y también me he alimentado de la esperanza, de la oportunidad, del hacer, de proponer acciones y actividades. Confiando, y creyendo cuando la confianza se debilitaba. Deseando que todo esto forme parte de un tramo que al menos sirva para aprender, para aceptar, para reconocer y abrazar todo lo hermoso que aún nos queda por vivir y por construir, todo de lo que formamos parte. Porque, fuera de nosotros podrá pasar cualquier cosa, pero la voluntad de seguir ahí, de enfocar lo que ocurre de una u otra manera, de hallar el sentido de la vida, como decía Viktor Frankl, está en cada uno de nosotros, solo hay que activarla.

En esta ocasión, coincidiendo con el fin del verano, chicos y chicas han expresado desde su particular visión el cierre simbólico de esta etapa. Gestos visibles que ponen límite a una fase rara y complicada; y que nos sitúan frente a nuevas puertas que flanquear.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *