Figuras ausentes

Siempre me ha resultado sorprendente y contradictorio lo real que puede resultar sentir la ausencia de alguien a quien tienes al lado. El modo en que una situación de compañía y apoyo, las mas de las veces buscada, se puede transformar de manera imperceptible en otra de lejanía y soledad. Dura, difícil y desde luego no deseada.

Ausencias presentes

Cuando me ha tocado vivirla, he experimentado mucho más dolor con la «ausencia presente» que con la «ausencia ausente». Estoy convencida de que la razón era que no contaba con ella, más bien al revés, por eso la frustración ha sido mayor. Cuando he elegido estar en compañía es porque no he querido estar sola. Y es que, estar físicamente acompañada y percibir no obstante la soledad puede resultar demoledor.

Y sin embargo, a todos alguna vez nos ha pasado. Hemos transitado por ese desierto, y lo hemos remontado como hemos podido. No tiene porqué haber culpables, solo circunstancias y la vida en su múltiples y caprichosas formas.

Partir sin explicaciones

Y luego están todas aquellas ausencias literales (físicas) que se cuelan en nuestras vidas  de los que partieron -tal vez buscándolo-, sin explicaciones; difíciles de encajar desde este lado.

Porque el hueco se queda, no hay corporeidad pero hay preguntas sin respuestas sazonadas de recuerdos y especulaciones. Son ausencias que se enfrentan a lo esperado, sin razón aparente, lo que las hace doblemente dolorosas. Todas esas figuras ausentes que no nos dejaron nada a lo que agarrarnos para comprender el porqué de la partida y permitir superar el duelo.

La figura paterna

Entre los elementos más significativos visibilizados en las últimas sesiones ha estado la ausencia de la figura paterna -con diferentes historias y perspectivas-, y cada uno de los posicionamientos de los participantes ante este hecho; desde la resignación, el pudor, la decepción y el rechazo más o menos encubierto. Con aparente desinterés y en todo caso bloqueo para darle forma, y la dificultad en buscar alternativas de aproximación.

Desdibujado masculino

Abordando lo masculino, también han surgido actitudes de desconcierto ante los “nuevos empoderamientos femeninos”; y situaciones de incomodidad y confusión a la hora de aceptar cambios de género, sexualidades cruzadas…

Me pregunto cuánto de todo esto estará condicionado por la religión o las creencias, y cuanto por los padres ausentes.

Expresión sobre papel con témperas y arenas. Elección de un máximo de dos colores.

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