Ser aceptado

Vivimos en una sociedad que nos induce, cuando no nos obliga; a ser de una determinada manera, a responder a los estímulos y a los convencionalismos sociales de una cierta forma, a estar de un modo establecido… Pareciera que si no estamos dentro de ese “abanico” predeterminado y mayoritario no somos “normales”, y por lo tanto nos topamos con dificultades en ser aceptados. Algo con lo que resulta complicado bregar dado nuestro generalizado carácter gregario.

Paralelamente se habla de tolerancia y de respeto al otro, lanzándose mensajes confusos y contradictorios de lo que tiene que ser y cómo debiera que ser. Pienso sinceramente que la normalidad está sobrevalorada. En muchas ocasiones se queda en una turbia mediocridad, muy diferente al deseado equilibrio del término medio… cuando hay término medio, porque a veces no lo hay.

Aprendizaje vicario

Si hablamos de adolescencia la cosa se complica. Uno de los aprendizajes que más calado tiene es el vicario, el que se traslada desde la observación y la “impregnación”. Si como padres o educadores trasmitimos lo que hay que hacer pero no lo hacemos, el modelo que calará será el que los chicos perciben, no el teórico. Por el contrario, cuando la teoría (el modelo), es coherente con lo que hacemos transferimos de manera orgánica un modelo que se integra de forma natural, y cala.

Por ejemplo, no podemos decir a nuestros hijos que hagan un uso responsable del móvil si nosotros no lo hacemos; o que cumplan su deber estudiando si nosotros no cumplimos con nuestro deber como padres y madres: estando presentes, apoyando, escuchando, dando herramientas…

Más que empatia

Englobando la aceptación y el reconocimiento, algo más que empatía. Te entiendo, y te acepto porque me pongo en tu lugar desde tu mirada y tu perspectiva, NO desde las mías. Por eso por ejemplo, si no te gusta hablar mucho y estás cómodo en tu mutismo y en tu lugar de introspección, no hago que cambies… me acerco a ti desde tu silencio, tengo cuidado con no incomodarte innecesariamente, y te aporto herramientas para que puedas “salir al mundo” cuando lo necesites. En esta sociedad en la que se sobrevalora ser el primero, si no quieres serlo, apoyo y celebro tu segundo lugar, y me siento orgullosa de que hagas tu máximo.

Hoy en la sesión hemos transitado por todo esto, desde el trazo, el mito, la palabra y el modelado.

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