Ser vulnerable

A finales de febrero, la revista británica The Lancet publicaba un estudio realizado por científicos centrado en los efectos de las cuarentenas sobre la salud mental. Destacaba que factores como el miedo a la infección, la frustración, el aburrimiento, el estigma… aumentaban los niveles de rabia, los índices de depresión, y el riesgo de sufrir síntomas de estrés postraumático, incrementando nuestra vulnerabilidad en proporciones geométricas.

Si bien los chavales tienen mucha capacidad de adaptación, la situación que han vivido y que aun se alarga, es inédita y complicada. Hemos tenido que adaptarnos a estar de un modo no elegido, difícil, y que ha hecho que el malestar se haya instalado. Y eso es algo que precisa ser escuchado y tenido en cuenta. Sabemos que lo que ha pasado este año. Y lo que ha dejado de pasar, tiene y tendrá consecuencias. 

Mostrar el malestar

Por otro lado, exponernos, mostrar nuestro  “ser vulnerable”, o identificar nuestro malestar no es tan sencillo. En general, tendemos a exteriorizar nuestro lado más amable y cómodo, porque nos normaliza, y en cierto modo nos iguala/aproxima a los demás, (salvo los casos en los que buscamos destacar, “sobresalir” del resto, desde un punto de vista positivo: ser admirados, envidiados… ). Todo lo cual dificulta ser sincero y transparente con nuestra vulnerabilidad, tan humana y presente.

Aclarando ideas

Por eso, cuando me encuentro con interrogantes (entre explícitos y velados), acerca de ¿qué es eso de la salud mental?, entre adolescentes, me parece tan importante clarificar ideas y desmitificar conceptos.

Resulta que muchos de nuestros jóvenes están más abiertos al mundo de lo que podría aparecer. Es cierto que cuesta que sean ellos quienes “arranquen” -no son demasiado proactivos-, pero cuando nos acercamos a su “fortaleza” con algo suficientemente interesante para ellos, abren la puerta y te dejan acceder al interior.

Y es desde ese lugar, desde el que hemos aportado algo de luz, de nuevo con la ayuda del juego. Por eso hoy nos hemos zambullido en el Zis zas, una dinámica basada en un antiguo juego de origen italiano, excusa perfecta para tejer el azar con el intercambio y el aprendizaje.

Plantilla de flores. Conocimiento y Azar. Dinámica Zis zas.

 

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