Poner la energía

La perspectiva de un nuevo año puede ser tan hermosa o tan fea como la que podamos construir ante otro cualquiera; Y sin embargo, la intención, la motivación, la simbología asociada a la creencia que podemos dar a lo que se nos presenta contribuye para que pongamos una u otra energía en lo que vaya a acontecer. Por eso un año par, después de uno tan difícil y oscuro como 2021, me resulta prometedor e ilusionante.

Más que empatía

Arrancamos así con nuevas energías y miradas sobre circunstancias tan propias del ser humano como la empatía. Desde los ejercicios de autoconocimiento con los que trabajamos, comparto un testimonio que enlaza con el contenido de nuestra primera sesión del 2022:

…Me alegra apreciar que no os afectan las cosas tanto como a mí. Sentir que casi todo, me “sacude”, es agotador. Cada vez que incorporo algo externo, interiorizándolo y haciéndolo propio, me traspasa, se funde conmigo, y no me deja en paz hasta que lo disecciono, y empiezo a darle millones de vueltas buscando “alternativas creativas”. Modos de abordaje que duelan menos, formas que minimicen el daño… el que genera en mí y el que produce en el otro, y a veces también en los otros, en los que están cerca y también tienen esta manera de percibir excesiva, inhabitual y por ello mismo incomprendida.

Ser persistente

Con el tiempo he llegado a reducir mis suposiciones al máximo y a hacer muchas preguntas, a no conformarme con lo primero que me llega, a escuchar con atención, una y otra vez, por todas esas ocasiones en las que o no entiendo bien, o el otro no se expresa adecuadamente… Algunos piensan que esto es ser “machacona”, yo creo que además es una manera de ser persistente, y perseguir lo que me importa. Porque hasta que no alineo mi intuición, mi corazón y mi cabeza, y lo contrasto con lo que pasa fuera, no me quedo tranquila.

Conocerte, aceptarte, quererte

Sois afortunados quienes las cosas os “tocan” menos. Que te tilden de “hipersensible e hiper-empática”, es incómodo; eso sin olvidar que el ser “hiper ” está en relación con lo que hay alrededor.

Me han enseñado a pensar que los excesos nunca fueron buenos, pero la cuestión no es si es mejor ser de una u otra manera. Eres como eres, y se trata de conocerte, mirándote con limpieza, aceptarte, quererte y ver todo lo que puedes hacer con eso.

En mi caso es un ejercicio continúo poner a raya a mi susceptibilidad, colocar mi sensibilidad, manejar la decepción y la pena y “darle la vuelta a todo”, es agotador. PERO también eso me permite ver cosas que otros no ven, sentirlas, hacerme cargo y ayudar a enfocarlas desde nuevos lugares.”

 

Más que empatía. Creación de personajes

Avatar

El concepto de avatar ha existido desde siempre, pero su acepción más reciente tiene unas connotaciones tan derivadas de la tecnología, tan asociadas a la forma de entender el mundo y comunicarse de los y las adolescentes, en muchos casos tan presente, que no podíamos dejar de abordarlo.

Según wikipedia, en Internet y otras tecnologías de comunicación, se denomina avatar a una representación gráfica que se asocia a un usuario en particular para su identificación en internet.

Pero resulta que un avatar no es solo eso, es además una representación mía de la que me sirvo en este mundo tan mediatizado por las tecnologías y las redes, que se “cuela” en mi cotidianeidad (al menos en una gran parte del contexto juvenil) formando parte de una nueva realidad a través del online.

Un mundo muy visual

Resulta que vivimos en un mundo muy visual y muy acelerado, desde mi punto de vista en exceso, lo que puede hacer que los otros sentidos se vean menos atendidos, e incremente ciertas percepciones, desequilibrando y alterando la realidad.

Como la que se tiene ante la imagen, la que tengo yo ante mi propia representación, y la que tienen los demás ante mí. De ahí que esa reproducción aparentemente naif de una/o misma/o   pueda acaparar tanto simbolismo.

Y es que el significado de mi avatar es que muestra parte de lo que soy (eso me enlaza, me liga a mi representación de mí), y parte de lo que me gustaría ser (porque genero una imagen mejorada -al menos desde mi percepción-, cuando mi avatar lo creo yo).

Por otro lado, cuando mi avatar lo crean los demás, si apenas me conocen puede resultar una representación basada en lo visible, y si me conocen puede incorporar elementos ocultos, visibilizándolos.

Nuestro propio metaverso

Hoy hemos trabajado con todo esto, creando el propio avatar y el del otro, contrastándolos, haciendo que interactuaran. Después, nos hemos sumergido en nuestro propio metaverso, un espacio virtual alternativo al “yo” en primera persona donde ciertas cosas son más difíciles de abordar.

De ese juego de preguntas, os dejo algunos interrogantes que dan mucho “juego” para que podáis también utilizarlos con vuestros/as chicos/as :

Elige una palabra que haya marcado tu vida y explica porqué

¿Con quién te cuesta más comunicarte/expresarte/hablar… porqué piensas que es así?

Piensa en las conversaciones que has tenido, las que quisiste tener, las que habrías evitado… la/s que te cambiaron para siempre

¿Cuando hablas: cómo hablas, que tienes en cuenta?

 

 

 

Potenciar la autoestima

Hoy hemos vuelto a abordar el tema de la autoestima, como en el día a día se puede potenciar o erosionar.

¿Sabes qué distancia hay entre lo que “eres” en este momento y lo que “te gustaría ser”?

Cuanto mayor es esa distancia, más pequeña es tu autoestima. Tener una autoestima sana significa aceptar lo que eres en este momento, y mucho de ella tiene que ver con cómo te tratas. También es cierto que te tratas de una u otra manera, gran parte de las veces influenciada/o ó condicionada/o por los demás. En esta sesión, nos hemos enfocado en cómo se trata cada una/o a sí misma/a.

A vosotros adultos, os propongo una serie de pistas para mejorar nuestro trato con los adolescentes.

Auto-concepto

Al sugerir hacer una lista de fortalezas y debilidades, los chicos arrancan considerando qué tienen más debilidades que fortalezas. Como adultos, hemos construido un concepto de adolescente tan poco realista, con un nivel de exigencia tan alto que hace que los chicos se vengan abajo. Muchos de ellos y ellas tratan de ser perfectos, de obtener las mejores notas, ser los más listos, los más “guapos”, los más simpáticos… Y se ven frustrados al considerar que “no llegan” ante los niveles de perfección que les estamos imponiendo.

→ Os propongo, tratar de ayudar con lo negativo, evitando “el asedio”constante; y sobre todo, reforzar lo positivo.

Auto-imagen

En función de cómo te ves, así te sientes. Cuando los patrones de imagen que se toman son “los perfectos”, se genera una sensación de “no dar la talla”, de estar siempre por debajo de los demás. Pero resulta que son otros quienes marcan esos patrones ¿te has preguntado en base a qué?
Tratemos de evitarlos, de cuestionarlos cuando surjan, y consideremos nuestra diferencia en tanto que peculiaridad y valor.

Atención a los mensajes que les trasladamos y a la manipulación de las redes (tan accesibles para los chicos y chicas de hoy en día).

Auto-respeto

¿Cómo saber que una persona se está respetando a sí misma? ¿Qué pasa cuando por agradar a los demás apartas lo que es importante para ti? ¿O cuándo sigues haciendo algo que sabes que es malo para ti, aunque podrías evitarlo?

→ Os propongo animar a los chicos a dejar de compararse en base a los estereotipos creados por los demás.

Auto- creencia

¿En qué medida creo que voy a conseguir esto o aquello? En general, cuando aparece algo nuevo que no sé hacer ¿cuánto me creo capaz de lograrlo?
Habitualmente, en vez de poner la atención en lograr tal o cual cosa, nos centramos en la emoción de incertidumbre, lo que desbarata nuestra percepción de logro.

→ La idea es que en vez de detenernos ante la sensación de miedo, miremos con retrospectiva todo lo que conseguimos hasta ahora y cómo es posible seguir avanzando. Poner el foco en lo logrado para abordar lo que va a venir.

Auto-aceptación

¿Qué haces con las partes de ti que te han dicho que son malas, pero no tienen por qué serlo… ? Y si… en vez de rechazarlas: las ves, las entiendes, averiguas cómo puedes manejarlas adecuadamente, y las abrazas?

Acompaña con tu mirada y tu percepción, ayuda a transformar lo que les hace daño.

Recuerda, cómo adulto:
Identificar tu propia autoestima, ayudar a identificar sus logros, huir de las comparaciones, trasladar que esto, la adolescencia es transitoria.

Nuestras/os chicas/os son muy valiosas/os, necesitan entornos de confianza y cuidado donde poder hablar y abordar todo esto de manera saludable.