Linea de un sueño IX. El equilibrio del conjunto

Es inevitable mirarnos en el otro, compararnos, medirnos… El momento que vivimos está lleno de ejemplos especialmente vinculados al cuidado de la imagen y la presencia, que nos condicionan y pueden llegar a determinar cómo nos situamos ante el mundo, cómo construimos nuestros sueños y objetivos vitales, y cómo nos encaminamos hacia ellos.

En cierto modo, los referentes de generaciones precedentes eran en primera instancia la familia, allegados y conocidos; y en última, estrellas de la pantalla que inspiraron a nuestros padres y abuelos. Los referentes actuales son mayoritariamente jóvenes acicalados, sometidos a todo un proceso artificial de marketing visual, permanentemente guapos, sonrientes y felices, y sobre todo muy irreales.


Cuando pregunto al grupo que cuales son sus referentes en la consecución de sus sueños (personas a las que admiran, por haber logrado hacer realidad sus sueños), me encuentro con esta realidad, dolorosa y de mentira, una realidad que paradójicamente es irreal. Estas niñas admiran a los cantantes mejor posicionados en las listas de éxitos, a actrices maquilladas y aparatosas, y a hombres de plástico.

Y pienso yo, el culto al cuerpo es algo maravilloso, ya lo hacían y proclamaban los griegos, y de todos es conocido el Mens sana in corpore sano. Ninguna otra civilización se aplicó con tanta devoción a la práctica del deporte y lo interiorizó de un modo tan profundo, impregnando su cultura, su arte, su vida diaria, su religiosidad y su política. La mente sana en un cuerpo sano remitía a un equilibrio entre lo que ocurría dentro y lo que ocurría fuera, que en definitiva vendría a corroborar aquello de: la cara es el espejo del alma. Lo curioso y que nos muestra cuan lejos podemos estar de nuestros ancestros es que, para la Grecia Clásica, el sentido original de esta afirmación radicaba en la necesidad de orar para disponer de un espíritu equilibrado en un cuerpo equilibrado. Y esto de cuidar el espíritu en sincronía con el cuidado del cuerpo es lo que proponemos cuando planteamos la búsqueda del sentido de nuestra vida, su significado y en definitiva nuestro objetivo vital.

Arteterapia. Casa San Cristobal

Hoy hemos trabajado con este equilibrio desde la atención al cuerpo en conexión con el alma, nos hemos servido del juego, el movimiento corporal y la interacción grupal. Y enlazando con la inspiración de este recorrido en la cultura nipona (recordar el ikigai como referente significativo), hemos utilizado el sueño de Sadako Sasaki, y partiendo de la metáfora de las mil grullas, hemos diseñado y decorado nuestras propias grullas integrando los ejemplos de sueños cercanos y lejanos con los propios, construyendo un puente entre lo cotidiano en primera instancia, -los referentes más reales-, y los otros, esos que dentro de su irrealidad también forman parte de la nuestra.

Línea de un sueño VIII. Enfado y superación

Continuamos nuestra línea de un sueño, haciendo seguimiento de los pequeños objetivos planteados la vez anterior, que las niñas deciden mantener y enlazar con otros nuevos. El “no enfadarme con: mi madre, mis amigas, mis padres…” es muy reincidente, de ahí las preguntas:

¿Te enfadas a menudo?

¿Qué ocurre cuando te enfadas?

¿Controlas tu enfado?

El enfado surge cuando la realidad que tenemos delante no nos gusta o nos hace daño. Y solemos reaccionar con rabia y agresividad, unas veces lo exteriorizamos, otras no. En todo caso, siempre que nos enfadamos, algo se altera en nuestro interior y solemos reaccionar atacando con una actitud defensiva. Lo que entonces ocurre es muy”sentido”, porque a quien primero y más afecta es a nosotr@s mism@s, física y mentalmente. Nos enfadamos ante lo que no aceptamos, ante lo que no cumple nuestras expectativas; cuanto más nos enfadamos, más mostramos nuestra dificultad de aceptar lo que ocurre… o de lo que NO ocurre.

Es más fácil enfadarse con las personas que tenemos cerca, con las que interactuamos y compartimos, que con las que nos encontramos de tarde en tarde, y esa posibilidad es algo que forma parte de lo cotidiano, es normal que a veces nos enfademos. El problema es cuando ese enfado es demasiado reincidente, cuando esa persona o situación, y nuestra interacción con ella nos altera más de lo normal… y nos faltan herramientas para superarlo.


El enfado, a veces, camina conectado con la culpa, con lo que me echo en cara, la mayor parte de las ocasiones ligado a la educación recibida… Quizás la culpa esté más presente en las generaciones de nuestros progenitores y en las nuestras, y tal vez para estas niñas quede más lejana, o al menos no se evidencia en edades tan tempranas. De cualquier modo, lo que ha surgido en la sesión ha proporcionado materia suficiente para enfocarnos en la superación de lo que nos provoca enfado y decepción. Algo bastante probable en la consecución de los sueños.
Nos hemos servido del movimiento corporal, y del juego que nos proporcionaban los botones: grandes, pequeños, de pasta, madera, metal, de mil colores… para trascender lo que nos ocurre.

Arteterapia. Casa San Cristobal

 

 

Línea de un sueño VII. “Antiqueja” y pequeños objetivos

Uno de los pilares sobre los que se sustenta el enfoque de este trabajo es la logoterapia, y su propuesta basada en la orientación de la existencia del ser humano hacia el sentido de la vida. EL SER EN BUSCA DE SENTIDO, para el que sin resultar absolutamente necesario comprender o entender todo, es precisa la conexión con el sentido que tiene su existencia.

Ese conectar lo hemos ido estableciendo en anteriores sesiones con la aproximación al objetivo vital/sueño de cada una y la posterior plasmación en el ikigai. Para componer este telar, nos las hemos tenido que ver con muchas hebras que, como Penélopes pacientes y hacendosas, hemos ido deshilando por el camino… Entre los impedimentos que surgían a través de las hebras para lograr nuestro Sueños, nos hemos encontrado con las quejas.
Tras más de tres semanas de recorrido, sobrepasados los 21 días para generar un hábito, (nadie garantizó que dejar de quejarse fuera rápido o fácil), en nuestro dibujo de La línea de un sueño, las dinámicas se han ido entretejiendo y trenzando conformando un recorrido progresivo y pausado. Seguimos trabajando la antiqueja; las pulseras, valiosos elementos de anclaje que de algún modo materializan lo intangible, resultan útiles aunque no infalibles. Es difícil crear un nuevo hábito y mantenerlo en el tiempo para lograr automatizarlo, pero el esfuerzo merece la pena. Hacemos evidente una queja, la más reincidente de cada una, dándola visibilidad ante el grupo con lo que esto significa:

“Me quejo del desorden de mi amiga…”
“Me quejo todo el tiempo de mamá…”
“Protesto porque no me gusta quitar la caca de mis gatos…”
“Me quejo de la profe y de mamá, que me regañan mucho…”
“Me quejo de mamá…”
“Me quejo de mis amigas…”

Y de nuevo el contraste y la conciliación de nuestra razón de ser. Contemplar los sueños /grandes objetivos, al tiempo que nos ponemos otros más pequeños, porque se construye desde abajo, despacito. Las niñas han identificado un objetivo muy pequeño en SU CAMINO para LOGRAR SU SUEÑO, y se han comprometido a empezar a abordarlo esta semana. Es curioso como los objetivos planteados estaban directamente relacionados con la superación de la queja anteriormente expresada.


 

Línea de un sueño VI. El ikigai

Para los japoneses todo el mundo tiene un ikigai, una razón de ser. No sé si todos nos llegamos a dar cuenta, pero si es así, siento que cada uno encontrará su momento. Estoy convencida que la esencia de cada persona y las circunstancias son las que nos condicionan y determinan. Cuando nos hacemos conscientes, y nos ponemos a averiguar nuestra razón de ser, iniciamos un recorrido en el que ocurren muchas cosas, desde la riqueza de la propia experimentación, la satisfacción de hacer lo que en ese momento corresponde, la sensación al percibir que te estás acercando a algo realmente importante y significativo… hasta la emoción generada ante la construcción de tu propio camino.

Debe ser porque voy haciéndome mayor, el caso es que cuantos más años cumplo, cada vez que pienso en vivir bien lo asocio a la idea de envejecer bien, lo que me lleva al modo físico y psicológico con el que transitamos la vida.

En mi caso, las claves de lo físico tienen que ver con una alimentación sana, un buen descanso, y una afectividad plena. Una de las poblaciones que mejor envejecen del mundo es la de Okinawua, estos japoneses además, incorporan a su dieta el té verde y las bondades de un buen clima subtropical. Lo primero: el camino del té o Chado y todo lo que conlleva, lo estoy experimentando hace tiempo. Lo segundo (hallar un lugar más amable para vivir), lo visualizo y lo coloco en mis objetivos de vida a medio plazo.

Entre las claves de lo psicológico, creo que la base radica en la importancia de que nuestra vida cobre sentido, para ello los nipones hablan de la felicidad de estar ocupado. Yo lo asocio con ​”hacer algo​”​, incluso si el concepto de hacer puede resulta​r muy relativo. La primera vez que leí esto lo interpreté como la felicidad que aporta ser útil, sentirte útil. Ahora no tengo claro si tiene que ver con un planteamiento demasiado occidental en el que el fin de lo que hacemos está muy relacionado con su utilidad. Cuando empecé a acercarme al Universo Oriental, una de las cosas que más me atrajeron fue que este concepto de utilidad apenas está presente, o al menos no como en Occidente. Al principio, el meditar, por ejemplo, desde mi mirada europea me resultaba poco valioso, y hoy es un diamante en bruto: meditar te ayuda a colocarte en tu lugar, a descubrir tu propósito de vida, a conectarte con tu entorno… y esto, al permitirme desvelar mi razón de ser, ​me lleva a sentir que estoy ocupada y que soy útil.​

El siguiente paso es comenzar el recorrido, para ello hemos vuelto a conectar con la idea de propósito-objetivo vital iniciada en esta”Línea de un sueño”, desgranando: lo que amo, aquello en lo que soy buen@, aquello que los demás necesitan, aquello con lo que me puedo ganar la vida, para desembocar en: mi pasión, mi profesión, mi vocación, mi misión, y empezar a componer mi ikigai. Con todo, las niñas han hecho un trabajo individual que alimentará su Cuaderno de sueños, que ha convergido en algo plural ​y colectivo donde se han entretejido los ikigais del grupo.

Arteterapia. Casa San Cristobal.

 

Línea de un sueño V. Afirmación y agradecimiento.

Convertir la dificultad en oportunidad es todo un reto. Haber iniciado un proceso con un grupo que fluctúa con la presencia, junto a las nuevas incorporaciones, acompasando a todas las participantes en el recorrido, es un reto y una oportunidad. De ahí la importancia de acompañar y fortalecer a todas desde la mirada compartida y el vínculo grupal.


Los Cuadernos de Sueños y su contenido se despliegan para acoger nuevos objetivos vitales, en ocasiones muy definidos (ser diseñadora de moda), y en otras más abstractos (ser una heroína…). A partir de ahí, un trabajo de AFIRMACIÓN asentando el Yo, mostrando la confianza en una misma, destilando tranquilidad emocional, atendiendo las propias emociones, evitando que te hagan responsable de lo que no te compete sin culpabilizar a los demás, haciéndote respetar…

En medio de todo, el tránsito por lo cotidiano, y de vez en cuando, los días significados impuestos desde coordenadas comerciales (Día de la Madre), días que de vez en cuando hacen que un@ se rebele ante esta fiebre por consumir que nos inunda, pero que desde la asertividad nos dan la posibilidad de agradecer; y es que AGRADECER es importante porque nos hace sentir más afortunad@s, nos llena de energía, de ganas de salir adelante. Observar todo lo que hemos logrado nos da el empuje para centrarnos en lo que podemos llegar a tener. Vivir cada día siendo conscientes de los pedacitos de felicidad que albergamos, nos impregna de una mentalidad positiva para avanzar, y es que ser positiv@ hace que veamos cosas que los demás ignoran, nos da una perspectiva más amplia de la realidad, y nos permite desenvolvernos en la vida de una manera óptima.

 

Línea de un sueño IV. Donde ponemos el acento

Línea de un sueño IV. Hermoso lo que se genera tras detectar donde ponemos el acento.

En esta sesión el estímulo inicial viene de la mano de Wadja, protagonista de la”Bicicleta Verde”, una historia preciosa llena de mensajes; lejos del bombardeo audiovisual al que Hollywood nos tiene acostumbrados.

La vida familiar, las casas, la ropa de las mujeres, las relaciones laborales, el machismo ancestral, el pudor, el qué dirán, la religión, las creencias, el peso de lo social, el valor del dinero… vienen a ser una pequeña píldora para reflexionar sobre dónde estamos, sobre lo que tenemos, sobre dónde ponemos el acento: si en la abundancia o en la carencia, el eterno enigma del vaso medio lleno o medio vacío…

Partimos de la vivencia de una preadolescente con un sueño, -que dadas sus circunstancias podría resultar inverosímil-, pero que se transforma en realizable, porque el enfocarse en conseguir lo que un@ anhela, el valorar pros y contras, el sopesar posibilidades, el ver la oportunidad, el trabajar por lo deseado, el ser persistente y paciente… conduce a la consecución del objetivo. Y el conocer historias reales cercanas en el tiempo, permite aproximar: entendimientos, disposición y disponibilidad, miradas, metas y recorridos.

 

Línea de un sueño III. Los sueños que me rodean

Arrancamos con la proyección de varios cortos que nos conectan con realidades de personas que vivieron su niñez y adolescencia con un sueño muy propio mientras se enfrentaban a un entorno en ocasiones poco favorable. Su trayectoria, sus elecciones, su determinación fueron fundamentales para lograr sus objetivos vitales. Tim Burton y otro tipo de materiales audiovisuales nos acompañan en este recorrido, cuya huella inspirará el cuaderno de sueños de cada una:

La consciencia de las habilidades personales y la potenciación de las mismas resulta fundamental para encaminarnos hacia nuestros objetivos de vida. Al abordar lo que significa situar los sueños nos referimos al hecho de desarrollar herramientas personales en línea con los talentos propios, empezando a desgranar aquello que poseemos, valioso y necesario para lograr nuestro sueño, lo que debemos potenciar, lo que tendríamos que desterrar… en el camino nos topamos con variados impedimentos y en muchas ocasiones con la presencia de la queja casi continua.

Conocer la experiencia relativa a reducir la queja de nuestro horizonte cotidiano, vivida por otras personas en diferentes lugares del mundo, hace que surja de manera natural la intención de llevar a cabo este”experimento” (21 días sin queja).

Sabemos que además de la intención, para cambiar un hábito son necesarios 21 días de fuerza de voluntad, eso permitirá registrar el nuevo hábito como algo normalizado e incluirlo en nuestro día a día. Elaboramos nuestra”pulsera sin queja”, como elemento de anclaje que recuerde nuestro compromiso de aminorar nuestras protestas.

Línea de un sueño II. Poniendo en valor los talentos

Todos y todas tenemos sueños, y precisamente por usar esa palabra parece que van a quedarse ahí, en la alacena de la imaginación. Cuando los sueños se repiten, cuando nos acompañan durante el día, nos impulsan a hacernos preguntas, empiezan a cobrar fuerza y podemos permitirnos”vestirlos” de realidad, es ahí donde nos adentramos en lo que hemos llamado nuestro”objetivo vital”.

Situar nuestro sueño/objetivo vital, y aprender a colocarnos en relación a él, nos permitirá pensar en cómo acometerlo:

¿Puedo lograrlo?

¿Con qué cuento?

¿Qué necesito para conseguirlo?

¿Tenemos un solo sueño/objetivo vital?

¿Somos capaces de determinarlo?

¿Queremos demasiadas cosas y por eso resulta complicado elegir?

¿Qué es lo adecuado? ¿Qué es lo que realmente deseo… lo que YO QUIERO?

En esta primera parte utilizamos el cuento a través de material audiovisual para poder observar la realidad desde otro lugar, desde lo que está”al otro lado” pero que también es posible. Para ello nos ayuda”La cenicienta que no quería comer perdices”, una mirada desde las niñas que han dejado de ser pasivas y toman las riendas de su vida.

A partir de ahí, planteamos el cómo somos, qué cualidades tenemos que nos hacen pensar que podemos ser realistas con nuestro sueño.

Tod@s tenemos talentos y habilidades, y tod@s podemos mejorar nuestras capacidades y adquirir otras nuevas, por eso conocerse a un@ mism@, saber de qué somos capaces, es fundamental para admitir si aquello que tanto deseamos podemos lograrlo.
Utilizamos la ventana de Yohari como elemento de inspiración y desde el juego vamos desgranando cómo nos vemos nosotr@s mism@s y como nos ven l@s demás.

Línea de un sueño I. Entre la fantasía y el deseo

Expresar mi sueño, ese que atesoro con ilusión, y que se balancea entre la fantasía y el deseo… responde a la propuesta: LÍNEA DE UN SUEÑO, que anticipamos con el cierre de este ciclo; dejando la”puerta abierta” para empezar a trazar el sueño de cada participante desde su incipiente adolescencia.

Línea de un sueño. Juego simbólico. Telas blancas, pintura al agua, pelotitas de goma. Intención, proyección, sensibilidad, cuidado…



El abordaje de los sueños/deseos es algo habitual con los grupos, la diferencia es la mirada, la metodología, y muy especialmente el diferente enfoque de cada individuo según se van cumpliendo años. Las niñas a las que venimos acompañando en su proceso de desarrollo personal van creciendo a lo largo del itinerario, y en base a ello cambiando su mirada, sus necesidades, y acotando sus sueños.


Aún así, la tendencia es bastante idealista, por eso, la toma de consciencia de lo que queremos, el”aterrizaje” en la realidad, la verdad de lo que somos, nuestros talentos, capacidades y potencialidades, el lugar de nuestra oportunidad… nos coloca en un territorio en el que podemos empezar a dibujar con verosimilitud lo que queremos hacer con nuestra vida ¡y comenzar a hacerlo!
Hoy es un tanteo, una proyección apoyada por la reflexión individual, el intercambio grupal, y el juego simbólico, absolutamente representativo de lo que cada una empezó al atreverse a trazarlo, y con todas las posibilidades en primera línea.

Arteterapia. Casa San Cristobal. Expresando mi sueño

Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños, y de realizar nuestra fantasía. (Atribuido a Lenin).

Los DÍAS de la MUJER son todos

8 de Marzo, nueva fecha para conmemorar, las niñas vienen comentando que hoy: es el día de la mujer trabajadora, y yo les pregunto: ¿y los demás días? ¿qué ocurre los demás días? ¿la mujer no trabaja? o… ¿ trabaja pero no es su día???

Y pienso, cómo es posible que niñas del siglo XXI a las que estamos ayudando a pensar, no se pregunten esto (¿??. ) Entramos en materia, y desde la”Ronda inicial del sentir” de todos los martes, cada niña tiene una historia que contar relacionada con lo escuchado, con lo vivido relativo al 8 de Marzo.

Se entremezclan las ideas, se confunden los conceptos… El lenguaje sigue construyéndose desde lo masculino y las espontáneas narraciones vitales de lo que ocurre en”el cole”, y lo que pasa en casa llegan a recoger continuos episodios de”micromachismos”, porque están ahí, porque conviven tan fusionados con lo cotidiano que de forma imperceptible se cuelan en nuestro día a día y nos hacen partícipes… por eso, como el resto de los rituales, puede ser importante, significativo y sanador, el que haya un día para recordar ese lugar al que queremos llegar, de construcción desde los mismos derechos y deberes, respetando las diferencias de género y personalidad.

ARTETERAPIA. Casa San Cristobal

ARTETERAPIA. Mujer, expresión y comunicación. Casa San Cristobal.

Primero individualmente y luego compartiendo en parejas, nos centramos en las dos mujeres más importantes de vuestra vida: mi madre, mi abuela, mi amiga… es significativo y también lógico cómo las figuras de referencia se repiten, las personas que han estado más cercanas llegan a ser nuestro espejo.

En torno a estas personas, desciframos lo que más nos ha impresionado, influido, captado… y a partir de ahí”jugamos” con la identificación -o no-, y su porqué. En este”juego” enlazamos desde”la magia de lo cotidiano” con lo que nos gustaría hacer y como mujeres ser, un”pasito” más en el cultivo de la esencia olvidando por unas horas”el tener”, sumando sueños y experiencias, y construyendo desde el corazón.

Traspasar lo que sea

Leer los pensamientos del otro

Curar a las personas

Correr a la velocidad del sonido

Levantar muros

Sanar cualquier herida