Sembrando esperanza

Cada día que despunta es una aventura, o puede serlo… cada inmediato minuto que tenemos por delante puede ser la promesa de algo maravilloso, siempre irrepetible, y una oportunidad para evolucionar… En medio de todo conviven las temporadas mas calmadas, más parecidas entre sí, y también las menos recordadas… por supuesto; y de nuevo, atravesando y traspasando  esa calma, la nueva posibilidad.

Con todo ello hemos arrancado una nueva edición del Taller de Arteterapia y educación emocional de Casa San Cristobal, en San Cristobal de los Ángeles. Gracias una vez más a la confianza de la fundación montemadrid y a todas esas personas que lo hacen y lo hacéis posible.

Primera sesión

Esta primera sesión ha sido presencial, era importante percibir lo tangible desde la cercanía física, sentir la energía, percibir el aroma del otro, traspasar la barrera de la mascarilla y más allá de lo visible, dejarnos impregnar por todo lo imperceptible y subyacente que se cuela en los encuentros más próximos…

Un taller salpicado de antiguos y nuevos participantes, con todo el pudor de los principios, la timidez ante lo desconocido, las inevitables expectativas y muchas ganas de hacer cosas… Una sesión para trasladar lo que es arteterapia y lo que no es… Para poner el acento en el recorrido, en los procesos, en lo que pasa mientras tanto, en la necesidad de exteriorizar lo que ocurre dentro, en la posibilidad de dar forma con el lenguaje con el que cada quien se sienta más cómodo… Sin interpretar al otro, impulsando el darse cuenta… Para sentirse y estar mejor, aumentando el bienestar personal y social.

El valor de la carencia

La carencia nos hace conscientes de lo que hemos perdido, y cuando lo volvemos a recuperar podemos volver a ponerlo en valor, prestando más atención, siendo más cuidadosos, dando mas importancia… Eso es lo que nos ha ocurrido con los nuevos modos de estar presentes. 

Y la carencia también os impulsa a ser creativos, a indagar en nuevas formas que cubran esas necesidades que antes estaban cubiertas y ahora no… y que necesitan alternativas; por eso el online ha sido y es una ventana en el renovado horizonte que se nos ha dibujado.

Y así, esta temporada, vamos a articular un ciclo en el que lo presencial y lo virtual se vayan entretejiendo. Aprovechando diferentes formas de relación, comunicación y conexión nos serviremos de las virtudes de cada posibilidad, mirando al futuro y sobre todo viviendo intensamente los momentos presentes.

Más allá de la mirada

Nuestro nuevo encuentro ha sido desde un entorno natural, abierto y novedoso. Con la habitual complejidad de traspasar la pantalla, de sentir al otro y no obstante dando el paso.

Hay demasiadas cosas entremedias, demasiada distancia. Y cuando conecto el vídeo, vuelvo a percibir la resistencia de sentirse expuesto/a. Con todo, hoy, con la naturaleza como aliada, buscando la manera de propiciar la cercanía, hemos dado una nueva “vuelta de tuerca” a nuestro modo de percibir.

El valor de la mirada

Primero la mirada en derredor, la mirada externa. Hemos dado un paseo por el campo, poniendo atención en lo que nos rodea, varias pantallas han servido para acercar el verde, el aire, y el sol. A continuación, la mirada interna. Adentrarnos en nosotros solo mirando, un recorrido interno y profundo.

A veces proyectamos en el otro algo nuestro. Cuando hacemos eso, el contacto se frustra, es como un mensaje que no llega… como una carta que enviáramos y nos es devuelta sin abrir. Es curioso cómo en ocasiones emerge tan fácil el juicio sobre el otro. Cómo parece que tiene la atención en un lugar diferente y por eso le cuesta conectar… Y sin embargo, cuando se mira, se puede sentir el calor, la conexión, la confianza incluso.

Nuestras herramientas

En ciertos momentos disponemos de las mejores herramientas, otras tan solo de unas pocas; cuando es así hemos de afinar más con las que tenemos. La escasez nos hace concentrar y concretar. En medio de todo, el silencio puede provocar ansiedad. Al otro lado hay silencios que en ocasiones cuesta sostener, y sin embargo forman parte y anteceden a la palabra… es preciso traspasar el silencio, esperando, escuchando y sintiendo.

Por otro lado, la experiencia no tendría que ser dependiente del “debería”  (debería ocurrir esto o lo otro… ), porque eso nos desplaza de lo que está pasando. Lo que está pasando pone límites a ciertas capacidades y exacerba otras. A veces cuando podemos ver, tocar, hablar…  somos incapaces de apreciar plenamente todos nuestros sentidos.

Por ejemplo, los ejercicios de privación sensorial como el sumergirse en una bañera flotando en la oscuridad en silencio hacen que pasen cosas… Como lo que ha ocurrido en todo el tiempo de aislamiento y restricciones. ¡Qué difícil haber prescindido de tanto contacto con el otro! ¡Qué interesante expresar sin recurrir a lo de siempre! ¡Qué logro conectarse también con la mirada!

Dar el máximo

El aquí y ahora tiene mucho que ver con el adaptarse a lo que la vida nos coloca por delante, no a lo que nos gustaría que fuera. Hacer lo que se pueda, evitando la neurosis “de lo que quisiéramos”, y ponernos cómo objetivo nuestro máximo acorde a nuestras posibilidades.

De manera que hoy, desde un escenario de aire, azul y verde, con la mirada y por supuesto más allá de la misma, hemos puesto punto y a parte a nuestro recorrido del alma.

Ser vulnerable

A finales de febrero, la revista británica The Lancet publicaba un estudio realizado por científicos centrado en los efectos de las cuarentenas sobre la salud mental. Destacaba que factores como el miedo a la infección, la frustración, el aburrimiento, el estigma… aumentaban los niveles de rabia, los índices de depresión, y el riesgo de sufrir síntomas de estrés postraumático, incrementando nuestra vulnerabilidad en proporciones geométricas.

Si bien los chavales tienen mucha capacidad de adaptación, la situación que han vivido y que aun se alarga, es inédita y complicada. Hemos tenido que adaptarnos a estar de un modo no elegido, difícil, y que ha hecho que el malestar se haya instalado. Y eso es algo que precisa ser escuchado y tenido en cuenta. Sabemos que lo que ha pasado este año. Y lo que ha dejado de pasar, tiene y tendrá consecuencias. 

Mostrar el malestar

Por otro lado, exponernos, mostrar nuestro  “ser vulnerable”, o identificar nuestro malestar no es tan sencillo. En general, tendemos a exteriorizar nuestro lado más amable y cómodo, porque nos normaliza, y en cierto modo nos iguala/aproxima a los demás, (salvo los casos en los que buscamos destacar, “sobresalir” del resto, desde un punto de vista positivo: ser admirados, envidiados… ). Todo lo cual dificulta ser sincero y transparente con nuestra vulnerabilidad, tan humana y presente.

Aclarando ideas

Por eso, cuando me encuentro con interrogantes (entre explícitos y velados), acerca de ¿qué es eso de la salud mental?, entre adolescentes, me parece tan importante clarificar ideas y desmitificar conceptos.

Resulta que muchos de nuestros jóvenes están más abiertos al mundo de lo que podría aparecer. Es cierto que cuesta que sean ellos quienes “arranquen” -no son demasiado proactivos-, pero cuando nos acercamos a su “fortaleza” con algo suficientemente interesante para ellos, abren la puerta y te dejan acceder al interior.

Y es desde ese lugar, desde el que hemos aportado algo de luz, de nuevo con la ayuda del juego. Por eso hoy nos hemos zambullido en el Zis zas, una dinámica basada en un antiguo juego de origen italiano, excusa perfecta para tejer el azar con el intercambio y el aprendizaje.

Plantilla de flores. Conocimiento y Azar. Dinámica Zis zas.

 

Viajeras de lo desconocido

La curiosidad es el deseo de aprender, entender cosas nuevas y saber cómo funcionan. Es la expresión innata que tenemos los seres humanos de incorporar y dominar nuevos conocimientos que a su vez amplíen nuestra mente para explorar otros puntos de vista. La curiosidad nos ayuda a mejorar nuestras habilidades para resolver problemas, aporta ideas interesantes e innovadoras, y contribuye a la interacción con los demás.

De niños a adultos

La mayoría de nosotros recibimos este instinto en la infancia, pero a medida que crecemos disminuye el sentido de novedad y exploración. Preferimos la certeza, la seguridad y lo práctico. Y sin embrago, a lo largo de la vida nos vamos a encontrar con multitud de situaciones en las que tendremos que procesar nuevos descubrimientos, desgranar ideas y planificar estrategias concretas. Siempre vamos a necesitar observar, explorar, hacer preguntas, y aventurarnos en lo desconocido.

Las ventajas de ser curiosa

Cuando tenemos curiosidad e interés en lo que estamos haciendo, es más fácil involucrarnos, esforzarnos y hacerlo bien. Cuando despertamos la curiosidad, aumenta la actividad en el hipocampo, y se potencia el área relacionada con la recompensa y el placer.

La curiosidad se asocia con mayores niveles de emociones positivas, menores niveles de ansiedad, mayor satisfacción con la vida, y un aumento del bienestar. Nos protege contra el aburrimiento y mantiene la mente fuerte, alerta y en buena forma, activa en vez de pasiva, ávida por saber y entender. De este modo: desarrollas tu creatividad, aprendes más rápidamente, y te mantienes atenta a nuevas ideas y posibilidades. Todo lo cual, conlleva beneficios psicológicos, emocionales, sociales, y una mayor salud física y mental.

Viajeras de lo desconocido

Hoy, con la curiosidad como valor, y el deseo de aprender como motor, hemos indagado en:

Lo me gustaría aprender…

¿Por qué lo quiero aprender?

¿Qué voy a hacer más tarde con ese conocimiento?

¿Qué personas pueden ayudarme? ¿cómo?

Y también, hemos trazado tres recorridos a tres destinos posibles: Cangonamá en Ecuador, Tánger en Marruecos y la ciudad de Valencia. El modo de viajar, la compañía – o no-, los recursos, el sentido del viaje las posibilidades y todo los que puede ocurrir en torno al mismo ha formado parte de nuestra aventura.

 

Claves para impulsar tu curiosidad

1. Mantén la mente abierta, evita prejuicios, haz preguntas, escucha, observa.
2. Lee, escucha podcasts, ve videos, asiste a museos, exposiciones, conferencias… ¡”agita” tu mente!
3. Estate atenta a temas con los que no estés muy de acuerdo, atiende otros puntos de vista sin juzgarlos, contrasta.
4. Contradícete de vez en cuando.
5. Conoce gente fuera de tu círculo de amigos.
6. Emplea el aprendizaje activo participando en el mismo.
7. Sal de tu zona de confort, prueba algo diferente.

Poesía en 3D

Aunque nunca me ha apasionado la poesía siempre he estado abierta y receptiva a su descubrimiento. Eso ha permitido que con el tiempo, haya tenido la fortuna de reconocer y sentirme transportada por líneas sencillas, reveladoras y muy hermosas en muchas ocasiones.

Emociones y sentimientos

Uno de los objetivos de la poesía es crear emoción a través de la palabra. La emoción es un mecanismo adaptativo que nos impulsa a acercarnos a lo que deseamos y alejarnos de lo que nos puede perjudicar.

La psicología cognitiva trata de transformar la perspectiva del individuo que sufre al percibir su entorno; lo cual es determinante en la construcción de sus emociones y sentimientos. Eso es precisamente lo que me fascina de la poesía, su capacidad para combinar emociones y sentimientos que generen en el lector nuevas sensaciones, para hacernos salir de nuestra zona de confort; junto a la posibilidad de abordar desde otros ángulos los acontecimientos cotidianos, promoviendo la generación de interrogantes.

Traspasar la palabra

Siento que ni la educación formal, ni el momento que vivimos apenas dejan espacio para esta forma de expresión, por eso rescato las oportunidades que se presentan para construir belleza de todas las maneras posibles. Supongo que es parte de mi tributo a la necesidad que tenemos de arte.

Poco a poco he llegado a percibir poesía en los lugares más insospechados y de las maneras más curiosas. Creo que hay tantos modos de belleza como formas de expresarla. Por eso, poner en relación poesía y Realidad Virtual -dos conceptos aparentemente tan distantes-, me pareció un reto sugerente y atractivo; que abría la posibilidad a nuestras chicas y chicos de interactuar y experimentar desde la palabra, yendo más allá.

Los haikus

A ello se sumó la fascinación que me producen los haikus, esos breves poemas de origen japonés que han traspasado fronteras. Según Octavio Paz: “El haiku es un organismo poético muy complejo. Su misma brevedad obliga al poeta a significar mucho diciendo lo mínimo… El haikú es una pequeña cápsula cargada de poesía capaz de hacer saltar la realidad aparente”.

Y así, haciendo saltar la realidad aparente, hoy en la sesión nos hemos servido del Rincón de Haikus de Mario Benedetti, vinculando el arte de la palabra a través de esos pequeños gigantes, junto a la expresión artística, con el programa para pintar en 3D, Tilt Brush de Realidad Virtual: Nuevos tiempos, nuevos modos de conectar.

 

El valor de las cosas

Ni niños ni adultos

En una de las conversaciones que recientemente mantuve con una de las mujeres vinculadas al proyecto de adolescentes de Casa San Cristobal, la mamá insistía en su absoluta desorientación a propósito de “lo que su hija tendría en la cabeza”. Básicamente decía: “no sé que pájaros tendrá o que le rondará por dentro… tan pronto es una niña pegada a un peluche, como quiere ser una mujer para entrar y salir a su antojo…  pero no consigo hacer nada en condiciones con ella…”.

Acercarse a un adolescente

Seguro que si tienes hijos adolescentes en más de una ocasión te has desesperado tratando de averiguar qué es lo que les pasa, “¿dónde están?”, ¿cómo puedes acercarte, entenderles y también “echarles” (y echarte) una mano…? Y probablemente muchas de las veces te hayas dado de bruces con muros infranqueables, horizontes confusos, y continuas contradicciones.

Y es que para ti adulto, es probable que el cocktail de cambios y transformaciones a que están sometidos los/as chicos/as todos esos momentos en que se abren a una nueva etapa, sea algo para lo que no haya manuales (no, los/as chavales/as no vienen con instrucciones). Así que relax, no hay soluciones inmediatas, ni recetas infalibles, y sí mucho trabajo de fondo; como el que poco a poco puedes ir haciendo en casa día a día; y el derivado de los encuentros entre iguales en los que los que -como hoy por ejemplo-, traspasamos la dificultad encontrando elementos vinculantes que nos hacen evolucionar.

El valor de las cosas

Y así, tomando de cabecera los postulados de D. Winnicott, hemos partido de objetos que forman parte de lo  cotidiano, para poco a poco acercarnos a los que se convirtieron en transicionales (objetos transicionales), esos elementos intermediarios con un valor extra, el que nosotras les otorgamos; Objetos que mantienen presencias cuando han desaparecido. Que son referentes de otros, que nos aproximan y vinculan, y que en ocasiones se transforman en objetos de anclaje, tantas veces convertidos en fetiches y extrañamente (para la mirada de quien es ajeno) conservados a lo largo del tiempo, como el peluche de la joven de 15 años. Desde ahí hemos tejido red y generado sinergias.

 

Mas jugar y menos pensar

De haber experimentado otra época, una que me habría gustado habitar tiene que ver con la vida artística y social que se tejió en París a mediados del S. XIX.

Cuando lo pienso, entre lo que me ha llegado a través de la Historia, junto a las piruetas de mi disparada imaginación, me sitúo entre un pequeño grupo de variopintos personajes citándose en los cafés de la Ciudad de la luz dando rienda suelta a su creatividad.

Crear en comunidad

Y es que, en paralelo a la búsqueda más íntima y personal, estoy convencida que el hecho de crear en comunidad es clave para hacer nacer nuevas y enriquecedoras propuestas. Muchas veces en forma de iniciativas divertidas e insospechadas, parte sustancial de una existencia llena de matices.

Todo lo cual formaba parte de un modo de vida al que me habría encantado pertenecer. Quizás por eso sentí tanta sincronía con aquellos espíritus libres, cuándo supe del grupo de artistas que se reunían, precisamente los martes, a unos pasos del Sena, en torno a Mallarmé.

Arte y poesía

Allí, los impresionistas se expresaban generando sensaciones con sus paletas de color. Mientras, poetas y escritores a quienes la poesía convencional se les quedaba corta, experimentaban con las palabras tratando de aparcar la razón.

Esa encrucijada en la que arte y poesía se unían sin reglas ni pudor, es la que ha inspirado nuestra sesión. Experimentando a partir de los juegos que dan protagonismo al subconsciente y al arte; dejando de lado los egos, hemos hecho un recorrido entre surrealista y dadá, para reenfocar la realidad con una nueva mirada.

Nuestro “sombrero de copa” se ha llenado de palabras recortadas de modo libre, algunos han elegido un patrón, otros lo han hecho de manera arbitraria. Las hemos mezclado para luego extraerlas de una en una componiendo nuestro primer poema dadaísta online:

MUCHOS ATRACTIVOS NINGUNA ASERTIVIDAD
PALACIO RELACIONES ANESTESIA

COSTUMBRE
PORTARSE SENTIMIENTOS
DEMOCRACIA HELADO

Después, jugando con las palabras, escogiendo unas y eliminando otras, hemos construido textos inteligibles  generadores de historias, dando forma a nuestro inconsciente y construyendo presente:

MUCHOS HOMBRES ATRACTIVOS SOÑABAN CON TENER… NINGUNA MUJER CON UNA ASERTIVIDAD FIJA… EN EL PALACIO HABIA MUCHAS RELACIONES DE ANESTESIA Y ERA COSTUMBRE PORTARSE CON LOS SENTIMIENTOS
…LA DEMOCRACIA ESTÁ HELADA
MUCHAS VACAS ATRACTIVAS NO TENIAN NINGUNA ASERTIVIDAD EN EL PALACIO…

ALGUNAS RELACIONES DE ANESTESIA SE ACOSTUMBRABAN A PORTARSE BIEN EN EL PALACIO
MUCHAS PLANTAS ERAN ATRACTIVAS PERO NINGUNA DE ELLAS TENIA ASERTIVIDAD
EN EL PALACIO LAS RELACIONES NO IBAN BIEN POR ESO LA ANESTESIA ERA COSTUMBRE

También hemos dibujado e intervenido en libros, recortado, tachado, elegido fragmentos aleatorios y creado nuevos textos, inspirándonos en Matisse y en las técnicas de corte de la generación beat. Con la libertad y el juego, el talento ha encontrado el modo de ir más allá, haciendo honor a uno de los lemas de aquel grupo del XIX, del que hoy nos hemos hecho eco: “mas jugar y menos pensar”.

El lugar de los silencios

La perspectiva que yo tenía al inicio del online era que estas sesiones darían cabida a dos mundos, el del grupo y el mío propio. Pero además -y aunque había y hay elementos comunes entre todos los chavales-, cada uno y cada una, con sus particularidades y circunstancias, desde el primer momento, han acudido a nuestra cita a partir de su propio universo, diferente y cambiante.

Dando valor a los silencios

Desde el principio, la ausencia de lo presencial me hizo poner un gran acento en lo visual y en lo sonoro, hasta que me encontré con profundos silencios al otro lado, lo que me hizo concederles cada vez más importancia.

Surgieron silencios visuales y silencios sonoros a los que empecé a tratar de otro modo. Frente a la abrumadora necesidad de la generación de palabras, y a la espera de que continuamente pasasen cosas… Comencé conscientemente a dejarlos estar, tratando de no interpelarlos ni interpretarlos, sino centrarme en escucharlos con paciencia y atención.

Tipos de silencios

Eso me hizo pensar en la importancia del lugar de los silencios, y la necesidad de tiempo, pausa, y escucha templada desde este lado. Creo que hay muchas maneras de percibir el silencio, de hecho hay muchos tipos de silencios, y muchos modos de expresarlos.

Ni que decir tiene que salvando los maravillosos silencios de complicidad, en los que la presencia y la mirada lo ocupan todo… Hay silencios que siempre me han impresionado, como los que surgen cuando no sabes qué decir, los propios del miedo, el pudor o la vergüenza.

Un nuevo viaje

Por eso, cada vez que hago una sesión online y los vídeos están desconectados, la palabra escasea, y percibo no obstante las presencias al otro lado; cuando surgen tantos silencios, que muchas veces traté de romper; A fuerza de percibirlos, también me he dado cuenta de su importancia y su porqué.

Hoy, con este telón de fondo, más allá de todas las razones que puedan justificarlos y/o explicarlos, hemos realizado un nuevo viaje. Extraigo una de las partes del mismo:

… Y ahora, quiero que pienses en tus silencios, en lo que hay detrás de ellos… Si te ocurrió algo que fue importante y te daba o te da vergüenza hablar de ello. Si en casa puedes contarlo o no. Si te gustaría compartirlo pero te “da corte”, o resulta que no te acabas de atrever… porque… ¿qué pensaran los demás? ¿qué pensaran de ti?

Y sin embargo, contar lo que nos pasa puede ser liberador, lo que tienes dentro lo sacas fuera… y deja de estar tan “agarrado” a ti que puede llegar a impedirte respirar con normalidad… Lo expones y eso permite que vaya perdiendo peso e importancia… puedes respirar más tranquila, puedes dormir, puedes llegar a dejar de alterarte por el solo hecho de que algo te lo recuerde…

Puede que no lo llegues a olvidar, pero tampoco pasa nada porque quede ahí en esa caja de recuerdos que forman parte de ti… Lo importante es que no te haga daño, y que si piensas en ello, si hablas de ello deje de dolerte…

Contar algo ayuda también a que personas que tienen otros secretos y querrían contarlos, se animen a hacerlo; y ayuda a que nos demos cuenta de que todos, alguna vez hemos tenido algún secreto… y algunos siguen doliendo, es a esos a los que me refiero, a todos los secretos que siguen generando dolor y silencio…

¿Te gustaría contarnos algo?

¿o quizás te gustaría contarlo a través de una herramienta anónima…?

Te propongo que te centres en eso que alguna vez quisiste contar pero se convirtió en algo que formaba parte de tu silencio… que con ello en la cabeza deslices tu lápiz y tus pinturas… sin apuro, dejándolo emerger… para que cuando quieras, como quieras y con quien quieras, puedas ponerle palabras y puedas romper, por fin, tu doloroso silencio….

Expresión plástica del silencio de uno de los participantes

Saliendo del laberinto (3)

Una Gymkana colaborativa en línea ha sido la actividad con la que hemos cerrado nuestra trilogía del laberinto (Ver: Hacia el laberinto (1) y Dentro del laberinto (2); Aunque ni que decir tiene, que si te apasiona el universo de indagar en tu interior, nunca podrás dar por finalizado el recorrido; y es que en tu personal laberinto, siempre tendrás la posibilidad de encontrarte ante un ángulo muerto, una solución, una calle sin salida, un lugar de no retorno, un espejismo, y todo lo que vaya ocurriendo mientras tanto, de lo cual tu serás el absoluto protagonista.

El contra-mito

El punto de partida ha sido el contra-mito del mito de Teseo. Desde la antigüedad, la historia clásica del minotauro ha dado cabida a múltiples relatos, sub-relatos e interpretaciones. Frente a todo ello, uno de los escritos que me parecieron más interesantes relativo al héroe y su mundo fue la historia de Julio Cortázar acerca del minotauro renovado.

En esta especie de cuento, el autor da la vuelta al mito, viendo en el minotauro al hombre libre, al poeta… al ser diferente al que la sociedad y/o el sistema ha encerrado en un laberinto. Al final, el minotauro resulta que es un ser inocente que convive con los que consideramos sus “rehenes” (para el minotauro no es así), quienes danzan, juegan y son felices en el interior del recinto. El laberinto y todo lo que implica, encierra un enigma complejo de resolver, exportable a una gran cantidad de situaciones de la vida, de nuestra vida.

Gymkana colaborativa

Y así, “dando la vuelta” a lo conocido, hemos pasado por distintas “pruebas” donde la emoción, la habilidad y la conexión se han entrelazado.

Además, para “tomar tierra” hemos partido de diferentes estímulos audiovisuales; identificando preguntas necesitadas de nuestra propia mirada y de la ajena, imprescindibles para conocernos un poquito más. Naturalmente, no todos los interrogantes han tenido respuesta inmediata, parte de ellos aguardaran en la memoria para activarse cuando los acontecimientos cotidianos les den cabida.

¿Qué valor le dais a la curiosidad? ¿Cuanto de curios@ te consideras?

 ¿Qué característica aportarías a un equipo?

¿Es justo el castigo?
¿Qué opináis de los castigos?
¿Os funcionan los castigos?

¿Creéis que la esperanza es un motor?
¿Cuáles son vuestras esperanzas?

¿Cómo te relacionas con la culpa?
¿Cómo la vives?
¿Cómo te afecta?

                    Imagina que pasa el tiempo; un día, mirando tu pasado te das cuenta que fuiste otra persona, y ahora, ese otro ser no te gusta ¿Hasta qué punto eso ya no te importa, porque lo realmente significativo es lo que eres EN ESTE MOMENTO y lo que hagas AHORA?