Más allá de las palabras

Entre la mirada del adulto atento a la educación, y el natural gesto de la infancia. Cuando la edad no sirve como excusa, e instinto y creación caminan al unísono, nos servimos de las manos sumergiéndonos en un ejercicio de presencia plena y creatividad que en compañía, incrementa su significado.

Juego y trabalenguas

Más allá de las palabras surge como un ejercicio de construcción y destrucción que invita a la deconstrucción. Juego y trabalenguas quizás difícil de retener y comprender desde la propia palabra, pero que al visualizarlo expresa con sencillez una metáfora de lo que hacemos y deshacemos, de lo que genera, y cómo desde ahí se puede volver a construir. Junto a la importancia de la huella a lo largo del proceso, en sincronía con cada uno de nuestros particulares recorridos, prescindiendo de lo mental.

Buscamos el momento y el espacio, respiramos profundamente, aproximamos la mente a un estado con los menos pensamientos posibles, de modo que lo que nos guíe sea el instinto, la pulsión del instante. Con la consigna de “lo que te hace crecer”, dejamos ideas y razón de lado, para volar por unos minutos, y hacerlo visible.

Micro-performances

Sobre una pequeña superficie plana, sencillos y estables soportes sobre los que conformar palabras o trazar gestos. Elegido nuestro material, trazamos nuestra palabra o nuestro gesto. Nada pensado, tan solo poniendo la intención en nosotros, en lo que nos nutre y alimenta.

Tras la paciencia de la construcción, la energía personal de la destrucción. Hacemos y deshacemos. Pequeños Sísifos de lo habitual. Como los gestos cotidianos de cada día, aparentemente repetidos, y no obstante siempre desiguales. Hacer y deshacer la cama, para volverla a hacer. Poner y quitar la mesa, para volverla a poner.

Acciones integradas en nuestro personal disco duro, realizadas con más o menos cuidado, automatizadas. Representadas en esta ocasión a través de micro-performances, que al sumarse con las del otro, construyen un mosaico multicolor más allá de las palabras y de los gestos fugaces. Poesía transitando los tiempos, de atrás adelante, de adelante atrás, juego, símbolo y presencia plena.

Arteterapia y Educación emocional. Actividad educativa en remoto. LOS TRABAJOS DE HÉRCULES. ON LINE-anti viral. Propuesta que surge como alternativa en remoto, ante la interrupción de las actividades presenciales de Arteterapia y Educación Emocional que desarrollamos con adolescentes, en el espacio de la Fundación montemadrid en CASA SAN CRISTOBAL. En San Cristobal de los Ángeles. Madrid.

La familia construida

Una de las leyendas del árbol de Wanamey explica los orígenes de los humanos: Al parecer, los primeros pueblos fueron hijos del día y de la noche. Cuando tras la oscuridad se hizo la luz y el sol iluminó la tierra, apareció la humanidad y con ella surgieron los animales antiguos. 

Durante muchos años vivieron inocentes en paz y armonía. Cuando el hombre comenzó a desarrollarse se inició desorden. Los animales dejaron de convivir, y se entró en un periodo de desequilibrio.

Para que los humanos se salvaran del desastre eligieron a una pareja pura, de cuya unión nació un bebé, y de su interior surgió el árbol de la vida.

La historia es más larga y compleja, aclarando muchos conceptos desde el pensamiento mítico. Lo que a nosotros nos interesaba era tomar el mito como inspiración; y a partir de ahí, trasladar en forma de árbol, la gran familia que se ha ido construyendo a partir del vínculo creado entre los participantes del taller y que ha extendido sus ramas fuera del mismo.

La inspiración plástica de múltiples árboles de la vida da forma a una sencilla representación, que recoge el tejido de interrelaciones generadas de manera espontánea, y que evoluciona con la atribución de roles y características.

El árbol que surge es un producto invertido, nace en la copa, multiplica sus ramas con bifurcaciones y relaciones generando frutos muy personales.

Una metáfora de la familia construida por estos chicos y chicas, en la que cada participante tiene un papel concreto y significativo: la madre, las hijas, los padres, los y las hermanos… Una representación reflejo de un deseo compartido y la necesidad de vinculación afectiva más allá de lo biológico.