Recuperando la sonrisa

Nadie te puede robar la sonrisa, ni la alegría, nadie puede arrebatarte cualquiera de tus emociones, a pesar de las letras de tantas canciones, a pesar de los pesares… pero si pueden equivocarte, engañarte, o distraerte con ello ¿lo vas a permitir? Por eso es preciso estar alerta.

Cuidar el alma

Una antigua leyenda nipona cuenta que las almas que se autoabandonan acaban diluyéndose hasta ser apenas nada; se repliegan, haciéndose cada vez más diminutas tornándose imperceptibles; de tan diluidas, cada vez más insignificantes, pierden la luz, su luz; por puro abandono, o por prestar demasiada atención a lo superfluo, a lo accesorio, a lo innecesario… por alejarse del camino que marca la brújula interior de cada persona, esa que en los momentos en que la cabeza duda, el corazón sabe la respuesta.

Esa leyenda conecta con el ancestral concepto de Wabi-sabi, relacionado con la belleza de lo imperfecto, y la necesaria resiliencia, con el culto a lo gastado repleto de historia y de valor, como el reconocimiento a la arruga, la veneración a la sonrisa, a lo verdadero, a lo que nace desde el fondo del corazón y evoluciona expandiéndose, traspasando a uno mismo y al otro…

Vida por delante

Por eso cuando estoy ante una persona con mucha vida por delante, o por detrás, según como se mire; con una larga historia, y una gran sabiduría vital adquirida de todas las formas imaginables; me detengo, observo, escucho, sonrío, mezo su alma -de ese modo cuido la mía-, y siento que ambas nos nutrimos y alimentamos…

La alegría de lo pequeño

Cuando la alegría está en las pequeñas cosas, en las que salen del alma, cuando pones atención en lo pequeño, y lo expandes. Cuando no te quedas anclada en lo que podría haber sido, sino miras de cara lo que es y lo haces crecer… Cuando todo eso lo compartes, surge el milagro.

Y sí, como decía Tolstoi: la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere, sino querer siempre lo que se hace.

Gracias a todas esas personas MAYORES, por recordarme la esencia de las cosas, posibilitado e impulsado la alegría compartida.

Y a ese maravilloso grupo del Programa DUPLO de la FUNDACIÓN GREGAL, por propiciar el espacio para seguir construyendo desde el Arteterapia.

Arteterapia en la Fundación Gregal

Arrancamos el curso con esta intervención en la Fundación Gregal, que literalmente: “presta atención al envejecimiento y mejora las condiciones de vida de los mayores”. Entidad que desde el Programa Duplo promueve la relación intergeneracional, vinculando jóvenes con mayores; Y es desde este lugar, desde el que hemos trabajado conjuntamente aportando herramientas para el quehacer de los jóvenes en las residencias de mayores.

De la respiración a los conceptos fundamentales

Hemos arrancado con un ejercicio de respiración y toma de consciencia del aquí y del ahora, conectando con nuestra emoción más primaria, aplicando el enfoque gestáltico de: darse cuenta de lo obvio, lo que percibo, lo que siento, lo que pienso, responsabilizándome de lo mío…

Esta acción nos ha preparado para zambullirnos en conceptos fundamentales: El arte como instrumento de cambio, lo que es y lo que no es Arteterapia, el poder de las imágenes internas, los símbolos y las metáforas, la autoescucha, el resituarnos, la aceptación, la acción, la creación sobre la reproducción, la importancia del  proceso y su prevalencia sobre el resultado… Junto con el abordaje de los diferentes lenguajes y sus posibilidades: plástico, simbólico, verbal, escénico y corporal.

El mandala de las gracias

Una propuesta plástica centrada en la importancia de ser agradecid@, y la necesidad de empezar a ponerlo en práctica. Tiempo para expresar con la palabra, el gesto, el dibujo y el garabato; desde lo individual y en algunos casos desde el grupo pequeño. Tiempo para compartir lo que cada uno puede y necesita, respetando cada ritmo personal.

Tangibilidad e intangibilidad intercaladas, elementos de anclaje para activar el recuerdo, poesía involuntaria y comunidad compartida.

 

Nuevas ideas para el Alzheimer

Presentación cruzada en clave plástica, una dinámica que permite abrirse en un espacio de intimidad mayor que el grupo (son 2 personas las que en primera instancia intercambian información); trabajan la memoria, permite que quien formula preguntas ponga en marcha su pensamiento creativo, propicia el enlazar situaciones y pensamientos, induce a recordar lo que el otro ha dicho para luego trasladarlo al grupo… Es una actividad que aporta mucha información de cada uno, en lo relativo a lo que cuentan y como lo cuentan… y que más allá de la propia presentación, abre una caja de recuerdos de anécdotas de momentos significativos en la vida de los participantes.

Grupo de intervención continuada. Taller de expresión creativa para pacientes en fase leve de Alzheimer. Programa de Intervención con pacientes (I.P.A.). AFAL.