Línea de un sueño VII. “Antiqueja” y pequeños objetivos

Uno de los pilares sobre los que se sustenta el enfoque de este trabajo es la logoterapia, y su propuesta basada en la orientación de la existencia del ser humano hacia el sentido de la vida. EL SER EN BUSCA DE SENTIDO, para el que sin resultar absolutamente necesario comprender o entender todo, es precisa la conexión con el sentido que tiene su existencia.

Ese conectar lo hemos ido estableciendo en anteriores sesiones con la aproximación al objetivo vital/sueño de cada una y la posterior plasmación en el ikigai. Para componer este telar, nos las hemos tenido que ver con muchas hebras que, como Penélopes pacientes y hacendosas, hemos ido deshilando por el camino… Entre los impedimentos que surgían a través de las hebras para lograr nuestro Sueños, nos hemos encontrado con las quejas.
Tras más de tres semanas de recorrido, sobrepasados los 21 días para generar un hábito, (nadie garantizó que dejar de quejarse fuera rápido o fácil), en nuestro dibujo de La línea de un sueño, las dinámicas se han ido entretejiendo y trenzando conformando un recorrido progresivo y pausado. Seguimos trabajando la antiqueja; las pulseras, valiosos elementos de anclaje que de algún modo materializan lo intangible, resultan útiles aunque no infalibles. Es difícil crear un nuevo hábito y mantenerlo en el tiempo para lograr automatizarlo, pero el esfuerzo merece la pena. Hacemos evidente una queja, la más reincidente de cada una, dándola visibilidad ante el grupo con lo que esto significa:

“Me quejo del desorden de mi amiga…”
“Me quejo todo el tiempo de mamá…”
“Protesto porque no me gusta quitar la caca de mis gatos…”
“Me quejo de la profe y de mamá, que me regañan mucho…”
“Me quejo de mamá…”
“Me quejo de mis amigas…”

Y de nuevo el contraste y la conciliación de nuestra razón de ser. Contemplar los sueños /grandes objetivos, al tiempo que nos ponemos otros más pequeños, porque se construye desde abajo, despacito. Las niñas han identificado un objetivo muy pequeño en SU CAMINO para LOGRAR SU SUEÑO, y se han comprometido a empezar a abordarlo esta semana. Es curioso como los objetivos planteados estaban directamente relacionados con la superación de la queja anteriormente expresada.


 

Línea de un sueño VI. El ikigai

Para los japoneses todo el mundo tiene un ikigai, una razón de ser. No sé si todos nos llegamos a dar cuenta, pero si es así, siento que cada uno encontrará su momento. Estoy convencida que la esencia de cada persona y las circunstancias son las que nos condicionan y determinan. Cuando nos hacemos conscientes, y nos ponemos a averiguar nuestra razón de ser, iniciamos un recorrido en el que ocurren muchas cosas, desde la riqueza de la propia experimentación, la satisfacción de hacer lo que en ese momento corresponde, la sensación al percibir que te estás acercando a algo realmente importante y significativo… hasta la emoción generada ante la construcción de tu propio camino.

Debe ser porque voy haciéndome mayor, el caso es que cuantos más años cumplo, cada vez que pienso en vivir bien lo asocio a la idea de envejecer bien, lo que me lleva al modo físico y psicológico con el que transitamos la vida.

En mi caso, las claves de lo físico tienen que ver con una alimentación sana, un buen descanso, y una afectividad plena. Una de las poblaciones que mejor envejecen del mundo es la de Okinawua, estos japoneses además, incorporan a su dieta el té verde y las bondades de un buen clima subtropical. Lo primero: el camino del té o Chado y todo lo que conlleva, lo estoy experimentando hace tiempo. Lo segundo (hallar un lugar más amable para vivir), lo visualizo y lo coloco en mis objetivos de vida a medio plazo.

Entre las claves de lo psicológico, creo que la base radica en la importancia de que nuestra vida cobre sentido, para ello los nipones hablan de la felicidad de estar ocupado. Yo lo asocio con ​”hacer algo​”​, incluso si el concepto de hacer puede resulta​r muy relativo. La primera vez que leí esto lo interpreté como la felicidad que aporta ser útil, sentirte útil. Ahora no tengo claro si tiene que ver con un planteamiento demasiado occidental en el que el fin de lo que hacemos está muy relacionado con su utilidad. Cuando empecé a acercarme al Universo Oriental, una de las cosas que más me atrajeron fue que este concepto de utilidad apenas está presente, o al menos no como en Occidente. Al principio, el meditar, por ejemplo, desde mi mirada europea me resultaba poco valioso, y hoy es un diamante en bruto: meditar te ayuda a colocarte en tu lugar, a descubrir tu propósito de vida, a conectarte con tu entorno… y esto, al permitirme desvelar mi razón de ser, ​me lleva a sentir que estoy ocupada y que soy útil.​

El siguiente paso es comenzar el recorrido, para ello hemos vuelto a conectar con la idea de propósito-objetivo vital iniciada en esta”Línea de un sueño”, desgranando: lo que amo, aquello en lo que soy buen@, aquello que los demás necesitan, aquello con lo que me puedo ganar la vida, para desembocar en: mi pasión, mi profesión, mi vocación, mi misión, y empezar a componer mi ikigai. Con todo, las niñas han hecho un trabajo individual que alimentará su Cuaderno de sueños, que ha convergido en algo plural ​y colectivo donde se han entretejido los ikigais del grupo.

Arteterapia. Casa San Cristobal.

 

Línea de un sueño V. Afirmación y agradecimiento.

Convertir la dificultad en oportunidad es todo un reto. Haber iniciado un proceso con un grupo que fluctúa con la presencia, junto a las nuevas incorporaciones, acompasando a todas las participantes en el recorrido, es un reto y una oportunidad. De ahí la importancia de acompañar y fortalecer a todas desde la mirada compartida y el vínculo grupal.


Los Cuadernos de Sueños y su contenido se despliegan para acoger nuevos objetivos vitales, en ocasiones muy definidos (ser diseñadora de moda), y en otras más abstractos (ser una heroína…). A partir de ahí, un trabajo de AFIRMACIÓN asentando el Yo, mostrando la confianza en una misma, destilando tranquilidad emocional, atendiendo las propias emociones, evitando que te hagan responsable de lo que no te compete sin culpabilizar a los demás, haciéndote respetar…

En medio de todo, el tránsito por lo cotidiano, y de vez en cuando, los días significados impuestos desde coordenadas comerciales (Día de la Madre), días que de vez en cuando hacen que un@ se rebele ante esta fiebre por consumir que nos inunda, pero que desde la asertividad nos dan la posibilidad de agradecer; y es que AGRADECER es importante porque nos hace sentir más afortunad@s, nos llena de energía, de ganas de salir adelante. Observar todo lo que hemos logrado nos da el empuje para centrarnos en lo que podemos llegar a tener. Vivir cada día siendo conscientes de los pedacitos de felicidad que albergamos, nos impregna de una mentalidad positiva para avanzar, y es que ser positiv@ hace que veamos cosas que los demás ignoran, nos da una perspectiva más amplia de la realidad, y nos permite desenvolvernos en la vida de una manera óptima.

 

Línea de un sueño IV. Donde ponemos el acento

Línea de un sueño IV. Hermoso lo que se genera tras detectar donde ponemos el acento.

En esta sesión el estímulo inicial viene de la mano de Wadja, protagonista de la”Bicicleta Verde”, una historia preciosa llena de mensajes; lejos del bombardeo audiovisual al que Hollywood nos tiene acostumbrados.

La vida familiar, las casas, la ropa de las mujeres, las relaciones laborales, el machismo ancestral, el pudor, el qué dirán, la religión, las creencias, el peso de lo social, el valor del dinero… vienen a ser una pequeña píldora para reflexionar sobre dónde estamos, sobre lo que tenemos, sobre dónde ponemos el acento: si en la abundancia o en la carencia, el eterno enigma del vaso medio lleno o medio vacío…

Partimos de la vivencia de una preadolescente con un sueño, -que dadas sus circunstancias podría resultar inverosímil-, pero que se transforma en realizable, porque el enfocarse en conseguir lo que un@ anhela, el valorar pros y contras, el sopesar posibilidades, el ver la oportunidad, el trabajar por lo deseado, el ser persistente y paciente… conduce a la consecución del objetivo. Y el conocer historias reales cercanas en el tiempo, permite aproximar: entendimientos, disposición y disponibilidad, miradas, metas y recorridos.

 

Línea de un sueño III. Los sueños que me rodean

Arrancamos con la proyección de varios cortos que nos conectan con realidades de personas que vivieron su niñez y adolescencia con un sueño muy propio mientras se enfrentaban a un entorno en ocasiones poco favorable. Su trayectoria, sus elecciones, su determinación fueron fundamentales para lograr sus objetivos vitales. Tim Burton y otro tipo de materiales audiovisuales nos acompañan en este recorrido, cuya huella inspirará el cuaderno de sueños de cada una:

La consciencia de las habilidades personales y la potenciación de las mismas resulta fundamental para encaminarnos hacia nuestros objetivos de vida. Al abordar lo que significa situar los sueños nos referimos al hecho de desarrollar herramientas personales en línea con los talentos propios, empezando a desgranar aquello que poseemos, valioso y necesario para lograr nuestro sueño, lo que debemos potenciar, lo que tendríamos que desterrar… en el camino nos topamos con variados impedimentos y en muchas ocasiones con la presencia de la queja casi continua.

Conocer la experiencia relativa a reducir la queja de nuestro horizonte cotidiano, vivida por otras personas en diferentes lugares del mundo, hace que surja de manera natural la intención de llevar a cabo este”experimento” (21 días sin queja).

Sabemos que además de la intención, para cambiar un hábito son necesarios 21 días de fuerza de voluntad, eso permitirá registrar el nuevo hábito como algo normalizado e incluirlo en nuestro día a día. Elaboramos nuestra”pulsera sin queja”, como elemento de anclaje que recuerde nuestro compromiso de aminorar nuestras protestas.

Línea de un sueño II. Poniendo en valor los talentos

Todos y todas tenemos sueños, y precisamente por usar esa palabra parece que van a quedarse ahí, en la alacena de la imaginación. Cuando los sueños se repiten, cuando nos acompañan durante el día, nos impulsan a hacernos preguntas, empiezan a cobrar fuerza y podemos permitirnos”vestirlos” de realidad, es ahí donde nos adentramos en lo que hemos llamado nuestro”objetivo vital”.

Situar nuestro sueño/objetivo vital, y aprender a colocarnos en relación a él, nos permitirá pensar en cómo acometerlo:

¿Puedo lograrlo?

¿Con qué cuento?

¿Qué necesito para conseguirlo?

¿Tenemos un solo sueño/objetivo vital?

¿Somos capaces de determinarlo?

¿Queremos demasiadas cosas y por eso resulta complicado elegir?

¿Qué es lo adecuado? ¿Qué es lo que realmente deseo… lo que YO QUIERO?

En esta primera parte utilizamos el cuento a través de material audiovisual para poder observar la realidad desde otro lugar, desde lo que está”al otro lado” pero que también es posible. Para ello nos ayuda”La cenicienta que no quería comer perdices”, una mirada desde las niñas que han dejado de ser pasivas y toman las riendas de su vida.

A partir de ahí, planteamos el cómo somos, qué cualidades tenemos que nos hacen pensar que podemos ser realistas con nuestro sueño.

Tod@s tenemos talentos y habilidades, y tod@s podemos mejorar nuestras capacidades y adquirir otras nuevas, por eso conocerse a un@ mism@, saber de qué somos capaces, es fundamental para admitir si aquello que tanto deseamos podemos lograrlo.
Utilizamos la ventana de Yohari como elemento de inspiración y desde el juego vamos desgranando cómo nos vemos nosotr@s mism@s y como nos ven l@s demás.

Línea de un sueño I. Entre la fantasía y el deseo

Expresar mi sueño, ese que atesoro con ilusión, y que se balancea entre la fantasía y el deseo… responde a la propuesta: LÍNEA DE UN SUEÑO, que anticipamos con el cierre de este ciclo; dejando la”puerta abierta” para empezar a trazar el sueño de cada participante desde su incipiente adolescencia.

Línea de un sueño. Juego simbólico. Telas blancas, pintura al agua, pelotitas de goma. Intención, proyección, sensibilidad, cuidado…



El abordaje de los sueños/deseos es algo habitual con los grupos, la diferencia es la mirada, la metodología, y muy especialmente el diferente enfoque de cada individuo según se van cumpliendo años. Las niñas a las que venimos acompañando en su proceso de desarrollo personal van creciendo a lo largo del itinerario, y en base a ello cambiando su mirada, sus necesidades, y acotando sus sueños.


Aún así, la tendencia es bastante idealista, por eso, la toma de consciencia de lo que queremos, el”aterrizaje” en la realidad, la verdad de lo que somos, nuestros talentos, capacidades y potencialidades, el lugar de nuestra oportunidad… nos coloca en un territorio en el que podemos empezar a dibujar con verosimilitud lo que queremos hacer con nuestra vida ¡y comenzar a hacerlo!
Hoy es un tanteo, una proyección apoyada por la reflexión individual, el intercambio grupal, y el juego simbólico, absolutamente representativo de lo que cada una empezó al atreverse a trazarlo, y con todas las posibilidades en primera línea.

Arteterapia. Casa San Cristobal. Expresando mi sueño

Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños, y de realizar nuestra fantasía. (Atribuido a Lenin).

Los DÍAS de la MUJER son todos

8 de Marzo, nueva fecha para conmemorar, las niñas vienen comentando que hoy: es el día de la mujer trabajadora, y yo les pregunto: ¿y los demás días? ¿qué ocurre los demás días? ¿la mujer no trabaja? o… ¿ trabaja pero no es su día???

Y pienso, cómo es posible que niñas del siglo XXI a las que estamos ayudando a pensar, no se pregunten esto (¿??. ) Entramos en materia, y desde la”Ronda inicial del sentir” de todos los martes, cada niña tiene una historia que contar relacionada con lo escuchado, con lo vivido relativo al 8 de Marzo.

Se entremezclan las ideas, se confunden los conceptos… El lenguaje sigue construyéndose desde lo masculino y las espontáneas narraciones vitales de lo que ocurre en”el cole”, y lo que pasa en casa llegan a recoger continuos episodios de”micromachismos”, porque están ahí, porque conviven tan fusionados con lo cotidiano que de forma imperceptible se cuelan en nuestro día a día y nos hacen partícipes… por eso, como el resto de los rituales, puede ser importante, significativo y sanador, el que haya un día para recordar ese lugar al que queremos llegar, de construcción desde los mismos derechos y deberes, respetando las diferencias de género y personalidad.

ARTETERAPIA. Casa San Cristobal

ARTETERAPIA. Mujer, expresión y comunicación. Casa San Cristobal.

Primero individualmente y luego compartiendo en parejas, nos centramos en las dos mujeres más importantes de vuestra vida: mi madre, mi abuela, mi amiga… es significativo y también lógico cómo las figuras de referencia se repiten, las personas que han estado más cercanas llegan a ser nuestro espejo.

En torno a estas personas, desciframos lo que más nos ha impresionado, influido, captado… y a partir de ahí”jugamos” con la identificación -o no-, y su porqué. En este”juego” enlazamos desde”la magia de lo cotidiano” con lo que nos gustaría hacer y como mujeres ser, un”pasito” más en el cultivo de la esencia olvidando por unas horas”el tener”, sumando sueños y experiencias, y construyendo desde el corazón.

Traspasar lo que sea

Leer los pensamientos del otro

Curar a las personas

Correr a la velocidad del sonido

Levantar muros

Sanar cualquier herida

El lugar de la CONFIANZA

Cuando Orfeo marcha al Hades a recuperar a su amada, no le queda otra opción que aceptar la prueba de confianza de no mirar hacia atrás mientras conduce a Eurídice al mundo de los vivos. Todo el recorrido confía, percibe su aliento, siente su presencia. Al final, Orfeo no puede resistir, y vuelve el rostro justo cuando ella es bañada por el primer rayo de sol.

Los dioses castigaron duramente lo que consideraron una muestra de desobediencia. No dejo de preguntarme si no fueron excesivamente injustos o torpes, y confundieron la falta de confianza con la impaciencia, o el amor desesperado…

El mito de Orfeo y Euridice nos ayuda a adentrarnos en el núcleo de la actividad.




Siempre he creído que las relaciones entre personas han de basarse en la confianza, y éstas en el respeto a uno/a mismo/a, y a los demás. Para algunas cosas tengo muy mala memoria, de modo que suelo olvidar lo que me hace daño o no me gusta… eso ha supuesto que cuando alguna vez he percibido la deslealtad de alguien, en un primer momento me ha dolido, pero si he amado de verdad, he vuelto a confiar. Supongo que alguna vez ha habido un punto de no retorno en el que la confianza se agota y cambiamos de rumbo.

Recientemente leí algo que venía a decir: La confianza es una especie de apuesta que consiste en dejar de inquietarse del no-control, del otro y del tiempo. Y esto me hizo reflexionar, porque quizás en ocasiones, sin darnos cuenta queremos controlar tanto las situaciones, las reacciones… que dejamos de apostar, o apostamos con demasiada inquietud.

Con el paso del tiempo tomo consciencia que quizás no confiamos todo lo que debiéramos en nosotros mismos, y a partir de ahí se desencadena”la bola de nieve”…

Cuando abordamos en el grupo nuestra relación con la confianza, surgen mil ideas asociadas a las personas que nos la generan, a las sensaciones que ello provoca, y a los actos que precisan de confianza. Es significativa la coincidencia de algunas palabras, y muy representativo el testimonio de cada participante.

En un momento dado, el juego nos permite entregarnos a la confianza en nosotras mismas y en la compañera, primero la intención, luego la voluntad. Al final es un ejercicio simbólico y divertido, que que facilita el contacto y la expresión.


El Twistter de la CONFIANZA. ARTETERAPIA en CASA SAN CRISTOBAL

 

Complejos y fluctuaciones

Adolescencia, Mujer, lugares siempre por explorar desde un conglomerado de diferencias:
por tradición, educación, origen (Europa, Africa, América), cultura, patrones de comportamiento, creencias, aprendizajes…

Arrancamos con un trabajo corporal inspirado en el Chi Kung: tensar y destensar brazos, piernas, dedos, pecho, vientre… apreciando el contraste. Moviendo ligeramente el cuerpo para descargar la energía mientras somos conscientes de nuestra respiración ¿Nos detenemos en el día a día a hacer todo esto? ¿Nos acordamos? ¿Nos lo permitimos? ¿Por qué a veces me importa más lo que los demás piensan que lo que yo pienso? ¿Lo que los demás sienten que lo que yo siento…?


Hoy: estoy acomplejada y dentro de una semana no tengo complejos. Desequilibrio y mucha fluctuación, una oportunidad para aprender a vivir en la incertidumbre, y para CONFIAR. Un ejemplo para el adulto que acompaña y se hace cargo, y para el que observa en la distancia.

En sentido coloquial, el tener un complejo se identifica con el desacuerdo de una persona con algún aspecto físico o psíquico de sí misma, percibiéndolo subjetivamente y considerándose la mayor parte de las veces por debajo de los demás, y en todo caso sintiéndose diferente y fuera. En ocasiones estas ideas adquiridas en la infancia, influyen en la personalidad y conducta a lo largo de toda una vida.

Los complejos nos hacen sentirnos inferiores, avivan nuestros miedos, disminuyen la autoestima y acaban empequeñeciéndonos. El primer paso es reconocerlos, aunque no se les llegue a verbalizar, pero al menos sacarlos fuera, y a partir de ahí, buscar la manera de hacerlos frente y superarlos.


Iniciamos un trabajo de identificación, que evoluciona hacia formas muy femeninas de transformar el complejo visibilizando lo bello que hay en mí, hay un montón de estímulos visuales para elegir, pero casi todas las chicas se vuelcan en las flores. Una vez más la huella de lo ancestral femenino.