Relaciones difíciles en nuestro entorno

Nos rodean personas que elegimos y que no elegimos, con algunas tenemos buenas relaciones pero en ocasiones, el pasar por circunstancias “incómodas” hace que nuestra vida sea más complicada. Otras veces, convivimos con personas con las que tenemos serios problemas para conectar. Cuando la relación es fácil y fluida todo va bien, pero en los casos en que las relaciones son complejas y “saltan chispas continuamente” ¿qué hacer para acercarnos a algo menos doloroso y más armónico?

Partiendo de que lo ocurre fuera suele ser en gran medida una consecuencia de lo que pasa dentro. Es decir, que si estamos mal es más fácil tropezar con estas situaciones; en consecuencia, tratar de estar bien por y para nosotros mismos, y por y para los demás, ayudará a propiciar ese deseado estado de paz y equilibrio. Hoy hemos abordado la complejidad de las relaciones difíciles en nuestro entorno.

Hemos utilizado plumas, plastilina, y diversos elementos naturales construyendo originales esculturas, mientras desgranábamos situaciones complicadas y estrategias para abordarlas.

Estrategias para reducir la dificultad relacional

NO TE ENFRENTES
Cuando alguien nos envía mensajes negativos si nosotros también lo hacemos solo logramos estrellarnos. En vez de enfrentarnos vamos a tratar de situarnos a su lado (empatizando) y tratar de que nos entiendan y comprendan (siendo asertiv@s).

NO UTILICES LA LÓGICA, HABLA DE TU DOLOR
Haz que el otro comprenda tu dolor emocional. Cambia el marco. Cuando activas la lógica y el razonamiento despiertas el Ego de tu interlocutor y la relación se convierte en una lucha de poder, de quién tiene la razón. Huye de eso y trasládale como te afecta lo que pasa, sin tratar de demostrar que tienes razón, recuerdas que tú tendrás tú razón y el otro la suya.

ROMPE EL PATRON TÓXICO
Cuando haces o no haces algo que incomoda al otro, solemos enredarnos en una espiral. Lo que propicia una serie de reproches que van más allá de lo que lo originó, generando en ambos nuevos reproches que suben de tono… Trata de trasladar la conversación a un nuevo nivel: con un golpe de humor, admitiendo que te rindes, parando y formulando el ¿esto tiene sentido?…

RECONOCE LO BUENO DEL OTRO
Si piensas todo el rato que te llevas mal, una parte de ti se va a alejar de modo automático. Trata de pensar que esas personas también tienen cosas buenas, que tienen su corazoncito, reconóceselo.