Línea de un sueño II. Poniendo en valor los talentos

Todos y todas tenemos sueños, y precisamente por usar esa palabra parece que van a quedarse ahí, en la alacena de la imaginación. Cuando los sueños se repiten, cuando nos acompañan durante el día, nos impulsan a hacernos preguntas, empiezan a cobrar fuerza y podemos permitirnos”vestirlos” de realidad, es ahí donde nos adentramos en lo que hemos llamado nuestro”objetivo vital”.

Situar nuestro sueño/objetivo vital, y aprender a colocarnos en relación a él, nos permitirá pensar en cómo acometerlo:

¿Puedo lograrlo?

¿Con qué cuento?

¿Qué necesito para conseguirlo?

¿Tenemos un solo sueño/objetivo vital?

¿Somos capaces de determinarlo?

¿Queremos demasiadas cosas y por eso resulta complicado elegir?

¿Qué es lo adecuado? ¿Qué es lo que realmente deseo… lo que YO QUIERO?

En esta primera parte utilizamos el cuento a través de material audiovisual para poder observar la realidad desde otro lugar, desde lo que está”al otro lado” pero que también es posible. Para ello nos ayuda”La cenicienta que no quería comer perdices”, una mirada desde las niñas que han dejado de ser pasivas y toman las riendas de su vida.

A partir de ahí, planteamos el cómo somos, qué cualidades tenemos que nos hacen pensar que podemos ser realistas con nuestro sueño.

Tod@s tenemos talentos y habilidades, y tod@s podemos mejorar nuestras capacidades y adquirir otras nuevas, por eso conocerse a un@ mism@, saber de qué somos capaces, es fundamental para admitir si aquello que tanto deseamos podemos lograrlo.
Utilizamos la ventana de Yohari como elemento de inspiración y desde el juego vamos desgranando cómo nos vemos nosotr@s mism@s y como nos ven l@s demás.

Línea de un sueño I. Entre la fantasía y el deseo

Expresar mi sueño, ese que atesoro con ilusión, y que se balancea entre la fantasía y el deseo… responde a la propuesta: LÍNEA DE UN SUEÑO, que anticipamos con el cierre de este ciclo; dejando la”puerta abierta” para empezar a trazar el sueño de cada participante desde su incipiente adolescencia.

Línea de un sueño. Juego simbólico. Telas blancas, pintura al agua, pelotitas de goma. Intención, proyección, sensibilidad, cuidado…



El abordaje de los sueños/deseos es algo habitual con los grupos, la diferencia es la mirada, la metodología, y muy especialmente el diferente enfoque de cada individuo según se van cumpliendo años. Las niñas a las que venimos acompañando en su proceso de desarrollo personal van creciendo a lo largo del itinerario, y en base a ello cambiando su mirada, sus necesidades, y acotando sus sueños.


Aún así, la tendencia es bastante idealista, por eso, la toma de consciencia de lo que queremos, el”aterrizaje” en la realidad, la verdad de lo que somos, nuestros talentos, capacidades y potencialidades, el lugar de nuestra oportunidad… nos coloca en un territorio en el que podemos empezar a dibujar con verosimilitud lo que queremos hacer con nuestra vida ¡y comenzar a hacerlo!
Hoy es un tanteo, una proyección apoyada por la reflexión individual, el intercambio grupal, y el juego simbólico, absolutamente representativo de lo que cada una empezó al atreverse a trazarlo, y con todas las posibilidades en primera línea.

Arteterapia. Casa San Cristobal. Expresando mi sueño

Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños, y de realizar nuestra fantasía. (Atribuido a Lenin).